domingo, 3 de junio de 2007

AÍDA ACOSTA ALFONSO
























Mencionada por:
Sonia Betancort
Antonio Praena
Raúl Vacas
Josefa Sánchez Sousa
Luis Mundaca

Menciona a:
Sonia Betancort
Raúl Vacas
Tomás Acosta Píriz
Miguel Ruis Risueño
José Manuel Sánchez Duarte
Marusa Martín García
Juan Navidad
Porfirio Mamani- Macedo
Antonio Praena
Antonio Colinas
Susana Barragués
Nira Etchenique
Gioconda Belli



Bio-bibliografía

En la ciudad de las cigüeñas nació Aída Acosta Alfonso y emprendió el vuelo a tierras salmantinas, a la textura de granito y a los altos árboles…
Sus versos están repartidos en: Antología de Poesía, La luminosa voz de la poesía (Salamanca, 2004); Antología Paisajes del Infierno Colección Gárgola de Poesía (Salamanca, 2001); Revista Álamo; Revista Literaria “Atril” de Salamanca; Revista Literaria “Papeles del Martes” de Salamanca; Revista “Papeles del Novelty”; Revista Plátano Verde de Venezuela; y colaboraciones en el Libro de Carnaval de Ciudad Rodrigo. Participó en el I Festival de las Artes de Castilla y León. Y fue coordinadora del proyecto “Poetas al tren” (2004).
Suele caminar, y tropezar de vez en cuando, discute con la soledad y colecciona mariposas de luz. Y le gusta mucho, cenar un verso muy largo…
http://aidaacostaalfonso.blogspot.com/






Poética

Escribo para dimensionar el espacio con las palabras, para soplar la tinta del papel y descubrir caracoles, para construir retales y abrir de pájaros la habitación que me acompaña, escribo quizás para el reencuentro, para la búsqueda, para la luz…




Poemas


Hoy la tristeza es capicúa
se encierra en una torre consumista
llena de garabatos,
su tiempo de deshoras
es la llamada
del silencio,
es la mujer que llora
abriendo su vientre
de pájaros negros,
es el andén
y los pasos que fueron,
es la sonrisa obligada
y los árboles viejos,
el empeño por vivir al desvivirse,
iniciar cada día
una pirámide inversa
que se llena de mar
que se ahoga.
Esta tristeza
lleva piernas largas
y abre senderos
en las manos del olvido.
No quiero hoy
que llegues a casa
con un rastrojo lánguido
de lo que fue ayer
de la tibieza que no hubo
de los besos que olvidamos darnos.
Hay demasiada tristeza, hoy,
demasiada arquitectura
de lo que nunca será.

Del libro Sudor de un paisaje



II

Me inscribo en este otoño
con sabor a sequedad
y tierra nueva,
me envuelvo enredadera
de nubes disecadas
para la despedida
de la luz
y su vértice impreciso.
Que sea este suicidio
un lecho de amarillo.
Huelen las tardes
a girasoles negros
y se advierten en mis manos
las granadas abiertas del olvido.
Este suicidio
de recoger tu sombra,
hojas secas para el libro
de tu ausencia
y reconocerte carcomido de vacíos.
Este suicidio
el amor que me sobra,
este amarillo.

Del libro Sílabas de Luz, poema publicado en La luminosa voz de la poesía, Caja Duero y I.E.S. Fray Luis de León, Salamanca, 2004


***


Es la tristeza que se advierte
en el horizonte amarillo.
Deshago un dolor inexacto
como arena entre las manos.
Hablo de la muerte
de la superación de las nubes
del paisaje que perdemos cada día
de la inconsciencia del amor.
Hablo de la muerte
de la presunción de ceniza
del olvido.
Hablo del recuerdo,
de las raíces y la memoria,
del color de la tierra
y la soledad conjugada
de los árboles.
Hablo de la muerte
de la caída vertical
de la extrañeza
de la lágrima de luz
que desprendemos.
Sólo hablo
de la muerte.

Del libro Sudor de un paisaje

4 comentarios:

cedovi dijo...

Me ha sorprendido mucho tu poesía, he de reconocerte que es de las que más me han gustado de entre todas las que se encuentran en el blog. Me parece tu lenguaje poético muy atractivo, muy sugerente, con un perfecto afinamiento; al leerte uno tiene la convicción de hallarse frente a una verdadera creadora, así que enhorabuena, te seguiré de cerca. Un saludo

Antonio Praena dijo...

hola

Antonio Praena dijo...

Aída. Me encanta ver cómo tu poesía va crecieno y cada vez tienes una voz más recia. La vida no es fácil y nos curte el ser entero. Y, por supuesto, la voz. Es, no sé, como una especie de madurez.
Y además sigues muy guapa.
Un abrazo, Antonio

Frank dijo...

Poemas sentidos y del día a día.

Saludos,
Frank.