jueves, 3 de mayo de 2007

SAFRIKA
















Arturo Méndez Cons
Agustín Linuesa
Garikoitz Gómez Alfaro
Albert García Elena
Lucía Boscà
Ismael Cabezas
Eduardo Boix
Alicia Calero Cervera
Begoña Muñoz Mateu
Hugo Izarra



Mini Bio
Nací en Valencia en 1976. Todavía no me he licenciado en nada, pero no pierdo la esperanza.
He publicado en diversos fanzines y revistas en papel (Vulture, Revista Chichimeca, Mensajes en una botella), pero sobre todo he aprovechado Internet, donde llevé durante dos años la Revista de poesía s u z i a ahora ya fuera de la red.
Me gustan las golosinas y de pequeña comía tierra.

Mute
www.safrika.blogspot.com




Poética

Escribo bajo la gorra, con el moflete henchido y quemado.
Escribo por no morirme, a borbotones.
Para mi es algo limpio, valiente, eficaz. Un vómito luminoso y transparente. Despertar rodeada por las llamas. Sin fumar en la cama. Lo hago sin cuidado, esbozo o escribo los poemas en veinte segundos o posiblemente ya no los escriba nunca. No paro, no hago STOP. Soy más como un decantador de líquidos sin freno.
Escribo por necesidad, pero mantengo la realidad bajo los pies. La pisoteo y la transformo en mi propia visión. Cierro los ojos tras el golpe, tras la sonrisa, tras la cortina, y veo un fogonazo, y ahí viene. Es sencillo, en realidad ponerlo en palabras lo hace más grande.
Y debería ser justo lo que es. Algo sencillo, natural como la respiración.
También algo físico.
Viento entre los cuerpos.



Poemas


Pereza

Diván, flores frescas, presente tosco.
Ella baila con los diminutos zapatos sobre el mármol
Y él otea la ventana con las manos en los riñones.

El poema se manifiesta entonces en motas de polvo al trasluz.
Con la música inclasificable que ella escucha todo el tiempo.
Y la nevera vacía, ocultando el rastro de cadáveres.

Fuman autocompasivos, se regodean en carne y
Comprenden perfectamente la función del lubricante.

Es más que eso, comprenden
Que hay humo siempre tras la cortina, hay monedas que mueren en
Botes
Y que esos
Botes naufragan, y en su interior grapadoras que grapan aire a los pulmones
Bolígrafos ahogados, crema corporal
y un blister sobre la cómoda.

Muñecas hechas a mano, cartas del tarot, fotografías y firmas.
Agua embotellada, tratamiento homeopático en dosificador.

Ella suspira, ha ganado mucho peso.
Suda apoyada en el quicio de la puerta, los zapatos le aprietan
Y él responde cuando ella pregunta.
- Bien

Parece cansado y pulula por el cuarto, quejándose de la primavera.

- A esto no puede llamársele autopsia- dice ella.
- Nena, ¿vas a empezar con eso otra vez?

Ella toma con sus manos las manos del enemigo.
Y dice
I love you, I love you, I love you

Sólo será un momento.

Todo vuelve después a la rutina escanciada sobre la moqueta
A la consumición de barritas energéticas y píldoras para dormir.
Suena alguna canción de moda en una emisora local.

Las rejas de la ventana parecen rayos de sol.



La fábrica.

En el centro de envasado para carnes un hombre calvo suda
El cráneo es una pista de patinaje, las gotas de sudor resbalan fácilmente
Sobre las hamburguesas.
Una chica malquerida mira a otra que parece lesbiana
Y piensa en flujo y en mareas y en fútbol.
Ganamos el partido.
Algunos hombres debieron ser hermosos, allá por los setenta…
Las botas blancas salpicadas de sangre
El logo de la empresa que es lodo en la camisa.
Oh! y toda esa carne, toda esa carne
Los huesos se amontonan en bidones oxidados, junto a una puerta siniestra.
Son restos y pronto será tarde.
Un tren pasa rápido junto a la fábrica el sonido parece
Una canción perpetua que se inventan los raíles.
Y están esas escaleras metálicas, rojas.
Todo son puertas, pasillos, césped que pretende verde, camiones.
Importación.
Exportación.
La sonrisa maltrecha, todos estos años hurgando amasando oliendo sintiendo
Calando estrechando girando tomando comiendo bebiendo
Toda esta sangre oh! sangre
Oh! cariño hay tanta
Tanta
Tanta
Tanta
Carne.



Cartón cartón cartón

el cartón y la piedra, formando el hueso. Comprometida
con los peces de piscifactoría, inhalando vellosidad y furia
siempre con esa sonrisa casta
.................. Inhalando
Teclas y muertos, macerados y extraños, en sus botes
en susféretros, siempre inalcanzables. Hay un sueño
sueño, con unas niñas, UNA NIÑA SE DESLIZA
esa niña.............................................................soy yo
calzo zapatos extraños he venido a acabar con todo.
Brilla una paliza en la punta de mis dedos

La ira es fisura en el cuerpo, van a escaparse

Los demonios, darán golpes en la pared, riendo

confesaré

Yo mentía cuando dije
love cuando dije perro cuando dije suerte
y cuando dije hijos y cuando dije nunca.
Por el pasillo el agua, es un mar y es agua sucia.
ES SIN PRECISIÓN NINGUNA
el ruido de algo al freírse. Mi ruido al reírme.
Patalea la estación, quiere matarme.
Lo he comprobado siempre lo hace así, primavera, primavera
salón húmedo, tengo una ranura. Aquí.
Meta su carta, haga buzoneo.
Los hombres que ocurrentes vienen a decirme
nena, guapa, quedamos, inteligente mujer de
cabello rojo y cálida, cálida
caliente, cálida
v o l c á n i c a
todos esos hombres, ¿sabes? tienen pedazos
trozos de mi en su interior, pedazos de carne
indigerible.
Cuadros fotos teléfonos que suenan, la poesía no es
el abismo, tú eres el abismo.
Tú eres el abismo.
Tú.
Tú.
Tú eres el abismo.
Sácame de aquí, lejos de
los ladrillos en su ladrillera
las viejas en su crimen de patio comunitario
el agua inunda mi casa inunda mi casa inunda mi casa
agua
AGUA
No tengo miedo, sólo tengo anillos que estrangulan mis dedos
y ganas de saltar, de decir NADA.
sólo saltar, saltar. Decir NADA.
Sólo puedo concebir un lugar mejor para ti que esa tumba

De gafas papeles estrechez y búsqueda sinuosa

Sólo puedo concebir un lugar mejor para ti y es

aquí pegado en la suela de mis zapatos, de esos zapatos
Negros.

Ah ! y cómo te quería!

Pero eso era antes.

10 comentarios:

Dani dijo...

La niña roja sigue escribiendo, cada vez en un escalon superior y me alegro. Me gusta mas cuanto mas vomita al hacerlo y me gusta mas aun cuando se ven trozos de aquella niña roja de hace años, que escribia desde el suelo, alli abajo, y no miraba si quedaba bonito. Felicidades Safri. Buk

Rosana Espino, Eugenia Prado, Malú Urriola dijo...

Me gustó mucho tu poesía.

abrazos desde chile, Malú

Cucaracha homicida dijo...

Cuentan que allá por el año 2007 el consumo de heroína de todo el mundo decreció paulatinamente hasta desaparecer.

Cosas mías. Le va un abrazo.

Por cierto, felicidades =)

bedus1972 dijo...

NERUDA dijo: Me gustas cuando callas porque estás como ausente...
Y YO digo: No me gustas cuando callas. Me gustas cuando vomitas cerezas y válvulas.
Tu poesía me encanta y lo sabes de sobra. He tenido la suerte de compartir contigo un taller de Poesía
y la suerte de conocer tus poemas. Por eso yo tampoco me callo sobre algunos de los que me encantan;
Voy a terminar por.
Resbalo con un minucioso charco de aceite.
Trozos de trozos de destinos rotos, derribados.
Tenías el pelo rubio puede que yo.
Cuando recite versos delante de toda esa gente.
Comería cerezas en tu espalda...
y los que me dejo.
Felicidades, y un abrazo muy fuerte desde Castellón,
Begoña Muñoz Mateu.

Jody Dito dijo...

Son bonitas las cosas naturales.
Cuando todo está en su sitio, es mejor.
Es como más seguro.
Tu estás en "su sitio" y yo me siento mejor.
Aunque no esté seguro.

Mariano Cruz dijo...

La mejor del mundo y parte del extranjero. bisses

marcel cohns dijo...

su poesía es casi "cinematografica"
a nuestro colectivo nos interesaría un guión para un corto de duración 7 u ocho minutos. Si le interesa.....

safrika señorita dijo...

Claro, dígame como ponerme en contacto con usted, man.
Mi email es safrika@gmail.com

Elena dijo...

Me gusta como dices las cosas Safrika. Enhorabuena por tu sensibilidad. Acabo de escribir una cosita que voy a compartir con vosotros. Un abrazo.


Quebrada por un golpe que no esquivé.
Mi sentir sin brújula, ahora que no hay caminos.
Solo queda un agujero
debajo de mis pies,
que es el camino más largo que he andado jamás.
Una depresión de mi calzada.
Y otro vacío enorme que me deja hueca.
Soy un tubo.
Si pudiese llenarme de cualquier cosa, tendría una esperanza
que le serviría de combustible a mi avidez.
Pero este hueco es enorme, cruel e imposible de llenar.

Hasta pronto, Elena.

Miguel Pérez Díaz dijo...

Tus palabras están deliciosas...