viernes, 25 de mayo de 2007

PILAR GARCÍA ORGAZ
















Mencionada por:
Esther Peñas

Menciona a:
Ángel Baltasar
Fernando García Nuñez
Andrés Fisher
María Torvisco
Pilar Sans
Antonia Tejero
Manuel Pérez Escrivá
David González de León
Valeriano Franco
Javier Coloma
Ana Mª Castillo
Pablo Banet Masa




Bio-bibliografía

Nace y vive en Madrid desde 1953. Cursa estudios de Geografía e Historia en la UCM, Comunes en la EAAOO y Curso Superior de Comunicación en la Fundación CECO. Como formación complementaria: teatro, mimo, canto, expresión corporal, danza, cerámica y bajo lizo. Mi actividad profesional se ha desarrollado principalmente en entidades financieras, en donde he ocupado diferentes cargos, entre ellos el de la coordinación de los departamentos de Imagen y Comunicación y Obra Social y Cultural. Mi horario laboral me ha permitido colaborar en diferentes proyectos artísticos y en el oficio de poeta he trabajado desde que aprendí a escribir. Hasta ahora, he recogido mi producción poética en cuatro poemarios: “Poemas del Sueño”, “Poemas del Sentimiento”, “Poemas de la Razón/sin razón” y “Todas tienen un nombre”, inéditos hasta el momento, y he sido galardonada con el Premio Primavera de las Artes de Poesía, otorgado por la Asociación Internacional Mujeres en las Artes, en Mayo de 2005.





Poética

Mi poesía nació conmigo y desde niña aprendí a convivir con ella, con su mundo, con su manera de ver y sentir lo que sucede alrededor. Luego están las emociones, las sensaciones, las experiencias, los sueños, los abismos, los largos caminos… o las distancias cortas.




Poemas




“Cómo mirarte”



(del poemario “Todas tienen un nombre”)

Cómo mirar a aquél
que fue tu amado,
amigo, amante, compañero;
si ahora va mirando al suelo,
de vergüenza o desamor.

Cómo mirar, sin mirar,
al hombre que fue tu hombre,
mil abrazos en su nombre,
despertando tu candor.
Hoy, deshojada la flor.

Cómo mirar esas manos,
que antes bailaban contigo
todas las danzas de amor;
si se han convertido en castigo,
sin límite, sin compasión.

Cómo mirar a los hijos,
que miran lo que no han visto,
y si lo han visto, no ven.
No quieren ver lo que han visto,
desde que les vieron nacer.

Cómo mirar al hermano,
que a ti siempre fue aspirante,
y ahora, que te tiene delante,
no reconoce al hermano:
su destino en ninguna parte.

Cómo mirar a un espejo,
desfigurado tu rostro,
atormentado tu cuerpo,
vacía el alma, el corazón lleno
de odio, angustia, represión, miedo.

Cómo mirarte a la cara
con la mía destrozada,
derritiéndose mis huesos.
¿Cómo miran los desechos?
¿Cómo mirar al que te maltrata?

¿Cómo mirar al que te mata? *

* Dedicado a la primera mujer muerta por maltrato físico en el año 2005, y a todas las demás que corrieron su misma suerte.
Madrid, 18 de Enero de 2005.


Espejismo

Cambiamos los pañales por papeles,
la salida del colegio por reuniones,
los llantos y los mocos por cafés y discusiones,
los atascos por juegos,
los cuentos por decepciones.

Y las cunas las mecen otras manos,
y otras les quitan los mocos, sin caricias,
otras reciben del colegio sus noticias,
otras escuchan sus confesiones,
otras alimentan sus temores,
otras les cuidan, les miman,
y se hacen con sus amores;
mientras cumples objetivos,
soportas a ganadores,
criticas con perdedores,
o juegas al master y un día
en tu apuesta por honores.

Y si estás, les das la cena,
les acuestas en su cama,
con un beso
¡Hasta mañana!
¡Pórtate bien, vida mía!

Es una ilusión ser madre hoy en día.




Querida flor

Querida flor que agonizas, cual nenúfar,
deslizándote hasta el fondo del estanque,
donde van a parar las lozanías
de tus pétalos abiertos, de la esbeltez de tu talle…
No te mueras todavía;
no sucumbas a la danza de agonía,
que te otorga el paseo hasta la muerte,
que necesito verte;
sentirme flor también,
adorno de agua,
formar guirnaldas de existencias compartidas,
trepar por las razones como rosas,
prender rojos claveles a las citas,
deshojar ilusiones de margaritas,
brotando sobre el tronco, cual magnolias.

Querida flor,
- despiertos los sentidos -
espera al sol salir todos los días,
libera tus aromas de ambrosías,
permite libar a las abejas,
y seduce a los yermos con flores frescas.

Y abrázate a mi, amiga mía.
Seamos flores silvestres del camino,
flores del Tiempo que no esperan clemencia,
hasta cumplir el mismo ciclo,
sin ausencias.

1 comentario:

Marcos dijo...

Mamá, te quiero ( haiku de tu hijo)