jueves, 3 de mayo de 2007

HERME G. DONIS




















Mencionada por:
Julián Alonso
Esther Muntañola
Luis Felipe Comendador
Dionisia García
Natalia Menéndez
Agustín Porras
Esperanza Medina
Hugo Izarra

Menciona a:
Berta Piñán
Esther Muntañola
Javier Almuzara
José Cereijo
José Luis García Martín
José Luis Morante
José Luna Borge
Julián Alonso
Lourdes Álvarez
María Victoria Atencia
Marian Suárez
Mercedes Escolano
Miguel d’Ors
Silvia Ugidos


Bio-bibliografía

Herme G. Donis nació en Villalón de Campos (Valladolid) en 1951, aunque desde su infancia se encuentra ligada a Asturias.
Codirigió la revista de literatura Hydra (1973-1976) y la colección poética Cuadernos de Cristal (1982-1991). Asimismo, ha coordinado el suplemento cultural semanal “Jueves Literarios” (1982-1985) del periódico local “La Voz de Avilés”.
Ha publicado los libros de poesía Catón de infancia (Avilés, 1983), Marginalia urbana (Oviedo, 1986), El fuego desvelado (Madrid, 1987), Mientras el tiempo pasa (Mieres del Camino, 1989), Peregrinas andanzas (Gijón, 1997), libro seleccionado para el Premio Nacional de Poesía, 1998 , y Vida y memoria (Antología 1983-2002). Ha sido incluida en varias antologías.
Actualmente reside en Madrid, donde colabora asiduamente en diversos diarios y revistas especializadas en literatura.




Poética

A estas alturas de la vida, son aún más acuciantes las dudas sobre este trabajo solitario de ir contando sílabas. Con los días se han ido las grandes proposiciones expuestas con arrogancia en aquellas poéticas de antaño. Ahora me basta con desear que a través de mis poemas pueda encontrar, o al menos intuir, las pequeñas verdades cotidianas ocultas detrás de la gran farsa del tiempo. E invitar al lector a que las descubra conmigo.





Poemas


THE LAST BLUES


Era negra la lluvia que penetraba
en los “whites onlyhospitals
mientras la noche se teñía de rojo
y la vida escapaba por los dedos
de ébano huyendo calle arriba,
muy arriba, de Clarksdale.
Quietos los ojos en la luz mortecina,
se desgarró la voz retenida en la piel
aún más negra
y declinó tristezas bajo el agua
que repicaba a borbotones
sonidos yertos sobre los labios.
No cambió el color del cielo.
Siguió de plomo.
Y combatían los astros
cuando llegó la total sombra.

Bessie Smith ha muerto
-el terciopelo duerme-
exhalando el último blues
en una carretera.

de Mientras el tiempo pasa, Versus, Mieres del Camino, 1989





NADIE
Quizá haya sido alto, rubio, libre,
quizá moreno, torpe y orgulloso como un Cíclope,
quizá un hombre sin patria, sin edad,
quizá un sueño, una sombra que desde siempre
vaga por los puertos en un ir y venir
más eterno que el mar y mira con tristeza
el horizonte del que surgen los barcos
que llegan de otros pueblos, que traen
costumbres de geografías distintas,
la luz y la angustia de quien vivió
por tantos mares luchando por salvar
y salvarse, por abordar costas
deseadas, días felices sin retorno.

Quizá este marinero viejo y cansado
que en un puerto cualquiera
se acerca despacio a pedir
tabaco a los turistas
sea quien dice cuando al conseguir
un cigarro enseña una moneda
de cincuenta dracmas
con la efigie de Homero,
y salpicada de jergas balbucea
la historia increíble
de que fue ese cabrón quien le hizo
volver con Penélope:
Estaba contento cuando me sentía
más pequeño que un guijarro
frente a las tempestades, nadie,
mas me subleva ser nada aquí en tierra,
ahogarme en el vaso de vino que bebo cada día
.
Nosotros sonreímos, le damos más tabaco
y nos alejamos con la anécdota
bien anclada a los recuerdos del viaje.
Pero entre la realidad y los sueños,
algunos días creo que esa moneda
con la efigie de un anciano
que guardo entre mis cosas
me la dio el propio Ulises.
Sus ojos eran nostalgia.
En la orilla, sin la esperanza de otro naufragio,
el clamor del mar los devoraba.

de Peregrinas andanzas, Llibros del Pexe, Gijón, 1997







EL FUEGO DE UNA NOCHE DE VERANO
Extraviada, la mariposa
acerca su frágil
estructura a las llamas
y el olor momentáneo
de su arder
inunda de perfume
el acre segundo
de la despedida.


del libro en preparación Voces de la Memoria

2 comentarios:

Víctor Sierra dijo...

Bonitos poemas y bonita iniciativa. Lástima que sea "cerrada" (¿es cerrada?)

Jose Javier dijo...

Mantendremos encendido el tertuliano fuego en las noches de este invierno, gracias a la voz de amigas como tu.

José Javier González