miércoles, 23 de mayo de 2007

EDUARDO ALMIÑANA DE CÓZAR

















Mencionado por:
Safrika
Arturo Méndez Cons
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Menciona a:
Safrika
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Arturo Méndez Cons
Salvador Reyes de Cózar
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Antonio Martínez i Ferrer
David Eloy Rodríguez
A(n)gustín
Enrique Martín Corrales



Bio-bibliografía

Eduardo Almiñana de Cózar (Valencia, 1987). Ha publicado el libro Eclipse Ocular (Sevilla, 2007), en conjunto con Salvador Reyes de Cózar. También publicó en la antología de la editorial Bromera, Mirades (Valencia, 2004), el poemario “Las horas desnudas”. Su obra ha aparecido en algunas publicaciones, como Vulture.
Más referencias: http://www.eclipseocular.com/




Poética

Para los destructores.

Existe el primer pez con vértigo y miedo al agua, el pez gato. Di este espacio en blanco para una poética a un hambriento y se lo comió. Me pareció lo justo.




Poemas


(Fragmento de “No hay motivo para no ser Robert Crumb”)

El cielo es el techo de la penumbra y el suelo de mi habitación
Sudas, ríes, ríes,
Crumb Crumb
ceniza,
repiqueteo de diente contra diente, hedor, acuñas el sentido
perviertes la sonrisa, le miras de reojo, caminas pisando acero
humo, véndelo,
serrín, eres un fagocito informe, un catéter de madera
ya nadie fabrica manos sin dedos
perros sin uñas
pestañas de esparto
eres un muñeco de trapo, existe un muñeco de trapo
siente anís amargo
unidades de medida que escapan al yugo de la magnitud
rabia, espuma,
filtros para la conciencia
no sabemos ser las cuatro de la tarde
ni las diez menos cuarto
Grita alguien que está cayendo desde un séptimo
finges plural
ahora descompón el pelo rizado, conviértelo en aortas
en intestino grueso
ahora en aortas, en femorales
en venas constrictoras que degluten y
mañana más, un cuento, la distrofia del negro absoluto
la pirámide que bebe la distrofia del negro absoluto
y si acaso la distrofia del negro absoluto
favorece sólo a quien la distrofia del negro absoluto


***


(Fragmento de “No hay motivo para no ser Robert Crumb”)

La marisma de un millón de voltios llegó
y acabó con veinte tribus de voraces dependientas de ministerio
mientras desde el Sur clamaba el espíritu chamánico de alguien
que plástico y azufre
subplástico y marchito
madreselva y mandrágora
manas de la voz de un mendigo mojado
Llega la marisma y succiona hasta el último alter ego que quedaba
a su paso
mil lamentos
una decena de ventanas rotas
y el cadáver de un vehículo abandonado en la estación
A pesar de que
sufre el cristal, queda dolorido,
arrugas y más arrugas en el mármol de la cabeza de albañil
maestro por favor maestro por favor
maldicen puñales, maldicen reptiles
maldicen ofidios mellados y con cólera
y en clave de humor comentan
enchúfame de nuevo a la corriente
que llegue la marisma de un millón de voltios
en mi casa todavía no hay NAPALM de noviembre



***


Sola

La pobre Joyce
dos años de soledad en lugar de cien
y sin embargo
parecía tan joven
En su puerta botellas de leche y la prensa
y la pobre Joyce
parecía tan joven
En Londres se dice que la gente como Joyce Vincent
siempre se va en silencio
Sus hermanas bajaron a la calle
y compraron la comida de mañana en el supermercado.