martes, 8 de mayo de 2007

CARMEN CAMACHO














Chus Arellano
Eva Chinchilla
Ignacio Miranda
Andrés Fisher
Fernando Beltrán
Miriam Reyes
Josep Pedrals
Bárbara Zagora Cumpián




Bio-bibliografía

CARMEN CAMACHO (Alcaudete, Jaén, 1976). Vive en Sevilla). Ha publicado hasta el momento los libros de poesía La Mujer del Tiempo (2011), Minimás (1ª ed. en 2008, 2ª ed. 2010), 777 (2007) y Arrojada (2007), así como las plaquettes Suite Bereber, Arte Sacro Lumbar y Fuegos de palabras. Su obra está recogida en más de una veintena de antologías de poesía y narrativa de España y Latinoamérica. Ha obtenido diversos premios de poesía y Poetry Slam, como La Voz + Joven, de la Obra Social y Cultural Caja Madrid, el II Poetry Slam de la LILEC (Almería) o el 2º premio del internacional de Poesía Pilar Paz Pasamar 2010, entre los más recientes.
Interesada en el mestizaje de la palabra con las artes y en la nueva oralidad, actualmente desarrolla en escena dos obras de Poesía Escénica o Spoken Word: Venus_Track [Palabra en Danza], junto a la bailarina de danza contemporánea Raquel L. Lobato y los músicos Javier Prieto y Mariano Clavijo, y Verso a Golpe [Palabra y otras percusiones], con Javier Prieto al hang y a las percusiones electrónicas.
Colabora con el periodista Jesús Vigorra en el programa El Público de Canal Sur Radio, con “Poesía lo serás tú”, sección dedicada a divulgar la poesía en sus diversas formas expresivas. Forma parte del consejo editor de Nayagua, del Centro de Poesía José Hierro, así como de varios proyectos colaborativos de literatura y arte contemporáneo.







Poética


TODO LO CONTRARIO

Ajusta la nariz a las gafas,
arrima la vida a la hipoteca,
dale la espalda al poema:
esquiva tu sangre como puedas.







Poemas

MAURITANIA


Mi padre me ha contado que en Mauritania
se juntan
Desierto y Selva.
En Mauritania y en otras mujeres por el estilo.




MINIMÁS (selección)


Pisar luna firme.

*

Amor con amor se paga: interesante ajuste de cuentas.

*

Encuentro en mi cuerpo pecas, pestañas, gestos, un colmilloy otros restos de una niña.

*

Confucio es cejijunto.

*

Aborigen suena a oriundo feo.

*

Escondo entre estos juncos un alijo de veranos.

*

Los estampados curiosos de los vestidos avisan de la lluvia.

*

Declaro oficial la lengua de la calle.

*

Arcos del triunfo: muros de la vergüenza.

*

Todo sistema aprieta. Decide cómo usar tu destornillador.



CITROËN MÉHARI
Llévame oh llévame a la perdición
en mobilette mi amor.
Aníbal Núñez


Haberme dicho, amor, en tus cartas
cibernéticas, que el descapotable
ese del que me hablabas
y me jurabas —qué cara tienes—
aparcar en mi puerta, las vecinas
pendientes, yo arreglada,
haberme dicho, leche, que ese coche
era como eres tú, un amasijo
de risas/ una cosa por revisar
sin puertas, sin cadenas, sin ventanas,
sin luces, ¿y el techo?
—contigo siempre llego a la Encomienda
con la atmósfera por montera—.

Si yo hubiera sabido antes esto,
(quién iba a imaginar)
que una tartana, tú la llamas Mehari,
sin tilde, así: «Mehari»,
era tu descapotable tan famoso,
y que ahora me sonríes, las manos
al volante, las chanclas sobre el freno,

que me maten si no salgo corriendo
a buscarte y a darnos a la vida
al vuelo, a ras, al Duero.

Tocata y fuga a dos caballos. Esta
es la hora de darnos jaque, pronto.
Haberme dicho, amor, que tú eras esto.
Hubiéramos cabalgado antes.




YO NUNCA ESTUVE EN CRETA
Pero cuando desperté
tenía los pies mojados
de una luz
que atraviesa
la persiana
________zarpa
y a estas horas baña
tu cara que flota
—olvidaste la Nivea—
sobre el verde a vetas
del Egeo.

2 comentarios:

Escoltant la Vida dijo...

Si hubiera sabdo como eras habría cabalgado antes...

Yo lo supe enseguida, fuiste tú que perdístes las riendas del corcel y la muerte, impunemente te arrastró. En la única senda de las tuyas en que no pude seguirte...

Precioso poema que dimana versos, Carmela (Desde Lleida. CXTA)

El Toro de Barro dijo...

Acabo de caminar por tu magnífico blog, tan completo. Lo he vinculado al mío, porque creo que los lectores que poco a poco vamos teniendo nos lo agradecerán.
Un fuerte abrazo.
Carlos Morales.