domingo, 8 de abril de 2007

JUAN PARDO VIDAL

















Mencionado por:
Luna Miguel
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Bio-bibliografía

Juan Pardo Vidal nació. Estudió Filología Hispánica y más tarde aprendió a amar la literatura. Es educador social en Centros de Reforma y de Protección de menores. Aparece en diversas antologías (Opera Prima, Riomardesierto), colabora con revistas literarias como Antaria, Salamandria, Luke, también con la prensa local y puntualmente con prensa nacional. Ha publicado “Poemas de amor a una piedra” con Celya (Salamanca) y la colección de relatos “Tus muertos” con El Gaviero Ediciones. Es autor del Circuito Andaluz de las Letras y posee una enorme fortuna.











Poética

Os creí, dioses del Olimpo,
cuando dijisteis fulgor, crepúsculo,
ruinas de Trieste,
y quise decirlo yo también,
pero en lugar de eso escribí:
piedra, mujer y hombre.
Gracias a que tú me dijiste
que lo habías entendido
y que era tan hermoso
como el fulgor de un atardecer
sobre las ruinas de Trieste.
Y volví a escribirlo,
diecinueve veces,
hasta que lo comprendí.











Poemas








TERAPIA

Cortar pedacitos cortar pedacitos
cortar pedacitos de papel
como si estuvieses loco
como si hubiera un orden
en las cosas rotas
en los pedacitos de papel
cuadrados sobre la mesa
abrir la ventana o soplar muy fuerte
para poder cortar más pedacitos
otros pedacitos casi igual parecidos
con distintos mensajes
con consonantes rotas
trocitos de papel
cuadraditos de vida
pedacitos en fila india
como palabras a un analfabeto




EL CAMINO

Cuando éramos niños
en Andalucía sólo las bicicletas dibujaban eses,
más tarde también tu cuerpo desnudo
pero yo no sabía leer sobre tu vientre
palabras como “sí” o como “sed”.

El camino que nos condujo hasta aquí
también serpenteó con capricho,
como cuando éramos niños,
pero ya sin razones para recordar.
Seguramente fue entonces
cuando dije márchate
en lugar de te quiero.
Y tú me creíste
como se creen las cosas
sin mucho convencimiento:
ciegamente.





CON RAZÓN

Si te doy la razón,
es sólo porque no es mía,
porque yo no sabría qué hacer con ella,
ni cómo cuidarla para que floreciera.
Te la doy porque tú sabrás tratarla
como la incertidumbre se merece,
llevarla a comer a restaurantes caros,
mostrarla, como a un gato persa,
en una reunión de razones de peso.

Si te doy la razón,
no me la devuelvas
manchada de argumentos sibilinos
cuando te canses de abrazarla en las tertulias,
cuando te avergüences al comprobar
que es intolerante e incorrecta.

5 comentarios:

Mª Ángeles dijo...

Excelente!!!

Bote de Colón dijo...

Viva el señor rico!

apneica dijo...

nos haces reír y nos haces mirar
a veces hasta nos haces beber....
bien por ti!!!

Persephone dijo...

qué bonitos textos! (aunque un poco tarde ya... pero así es la vida)
Besos desde Canarias.

Viernes dijo...

Juanito, te estás haciendo grande, gigante. Poemón ese CON RAZÓN
A ver cuando nos emborrachamos. Huelo el mar de Almería desde el altiplano granadino.