lunes, 16 de abril de 2007

DAVID LEO GARCÍA




















(DaviD es el cAbAllo)


Mencionado por:
Camilo de Ory
Nacho Montoto
Natalia Manzano
Raúl Díaz Rosales
Diego Medina Poveda
Julio César Jiménez
Juan Manuel Romero
Carlos Contreras Elvira
Javier Vicedo Alós
Cristina Castro Moral
Juan Bello
Ernesto Castro
Odile L’Autremonde
Unai Velasco
Rocío García
Almudena Vega

Menciona a:
Jesús Aguado
Álvaro García
Lorenzo Plana
Abraham Gragera
Juan Andrés García Román




Bio-bibliografía

Nacido en 1988 en Málaga, ha publicado el libro Urbi et orbi (2006, Premio Hiperión) y los cuadernos escrito escroto escruto (2006) y Demanda de sol (2007). Ha colaborado en diversas revistas impresas y digitales y aparecido en algunas antologías. En la actualidad estudia 2º de Filología Hispánica en Málaga, becado no obstante por la Fundación Antonio Gala en Córdoba.




Poética revisable

...Que quien muerda la fruta intuya el hueso.






Poemas



fragmentos

...

Mi límite es el punto,
el instante.

Lo que casi no existe pero está.

...

Me atacan sin saber
que yo para mí soy
un absoluto.

...

AGUA CORRIENTE

Tanto arreglar grifos para ver correr el agua, el agua
que riegue tu simbología de las cosas que perecen, el agua
que preste agua a tu sed incalculable, el agua
que te ayude a mirarlo todo por vez primera,
como si no hubieras pestañeado jamás,
como si los objetos hubieran dejado de inventarse,
esperando, no ya ser hasta siempre, sino haber sido desde siempre, agua
para comunicar tus órganos, para limpiarte el cráneo y convencerte
de que no eres objeto ni lavabo y convencerte
de que tienes que cumplir tus días de hombre, agua
para beber, para procurarte una eternidad,
como si ser eternos nos eximiese de ser torpes,
como si por ser eternos no se nos fueran
a estrellar los vasos de agua contra el suelo.

...

CORREO URGENTE

Hoy he visto pescado en una acera.
Un solo pez en dos mitades. Solo
con una mancha blanca último encuentro
del ser con su entusiasmo por vivir.
No me miraba porque no miraba
yo lo miraba a él que era un pescado
y no era nada más yo estaba triste
o alegre no recuerdo. Ni un asombro
en sus ojos recién desvalijados.
No era más que un pescado en una acera
igual que habrá otros tantos otras muchas
y yo no era jamás uno que pasa
o quizá sí lo era y me arrepiento.
Y qué tendrá un pescado sobre el mundo
para que yo lo mire ahora escriba
ahora envíe luego den más tarde
el mensaje a tu mano y tú lo leas
ahora sólo ahora. Qué tendrá
pasar por una calle ver la mancha.
La mancha blanca como vida en blanco
que dan a la persona y se recibe.
Qué tiene el pez para estar muerto ahí
como han muerto otros peces pero ahí
para que yo lo mire cuando ahí
cruzo y él quieto cruza a mi memoria
entre los cien detalles de este día.
Y sin aletear como memoria
que sólo guarda gestas sorprendentes
como encontrarse un pez a la mitad
del trayecto y mirarlo porque existe.
Y qué más da si existen otros peces
si a éste hoy lo he visto entre los peces
y muerto y casi he echado alguna foto.
Y sin retroceder ni hacerme víctima
yo he llegado hasta aquí te escrito esto
que aunque te llegue lejos fuerte escribo
para decirte sólo que hoy el día
no ha sido más que el tímido pescado
sin atreverse casi a haberse muerto
y el día no ha tenido más espinas
que las diseminadas por la mancha
y no he gastado tinta en escribírtelo
ni la fotografía se ha velado.

...

¡Diamante, eres azar!,
le digo

y me contesta reluciendo.

3 comentarios:

Eloy dijo...

Me ha fascinado tu poesía, poeta.
Calor y frío es altivo y emocionante. Haces ver imágenes nuevas y eternas a un tiempo.
Enhorabuena: creas belleza.

Teresa Maldonado dijo...

Hola, me encanta el poema del pescado. Tiene algo surrealista, triste y extravagante al tiempo. Teresa Maldonado, blog en "Palco de la Sevigne".

Ángel Montilla dijo...

Ante todo, enhorabuena por el asunto de los roscos. Has dejado en buen lugar a los poetas. Los que te conocíamos solo como poeta hemos flipado al verte hablando con Ana Rosa. Si quieres información sobre qué hacer, ver o comer en Japón, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Mi mujer ha estado tres años dando clases en Kioto y Osaka y yo la he visitado... ni me acuerdo cuántas veces, quizás once. Tenemos gente por allí que, si quieres, te pueden echar una mano, españoles y japoneses que hablan español.
Estoy en esta antología y en Facebook o Twitter o en mi blog montecoronado.es. Un saludo cordial desde Benalmádena.