jueves, 19 de abril de 2007

ALFONSO ORTEGA BORREGO
























Mencionado por:
María Ruiz Faro

Menciona a:
María Ruiz Faro.
Daniel Fernández.



Bio-bibliografía

Alfonso Ortega Borrego, nace en Jerez de la Frontera en 1974. Hasta los 21 años vive en un pequeño pueblo rural y luego se traslada a vivir a Sevilla, Francia y Polonia. Ha trabajado como educador social, formador y profesor de español para extranjeros.
En 2007 publica el poemario “Lluvia de manos” en la editorial Padilla, Sevilla. Otros poemas del autor aparecen en las antologías “De versos encendidos” (Editorial Hipálage, 2011) y “Nueva poesía hispanoamericana. 20ª Edición” (Lord Byron Ediciones, 2007), además de en varias revistas digitales.






Poética

La poesía para mi es un lenguaje, casi hablado. La rima está en el que la lee, en el que la hace suya. No hay reglas ni medidas exactas. La construcción de los poemas es como el amor mismo: libre, interna, de corazón y cabeza.





Poemas



Bolsillos secretos
Me gusta esperarte en la cama
que me busques bajo las sábanas
me gusta encontrarte,
encontrarnos,
en este rincón del mundo.
Bésame la nuca dulce de mi sentirte
y acopla tu respiración al juego de la mía.
Quiero vivirte pegado a mi espalda
cada noche y cada segundo.
Déjame vivirte cerca.
Quédate a dormir conmigo
y dejemos que la felicidad
llene los secretos bolsillos
de nuestra piel.
Quédate a dormir conmigo
y dejemos que la felicidad
nos cubra la piel
y llene nuestros bolsillos secretos.




Espía
Espero que entres en el baño
detrás de la cortina,
llegas cantando en voz baja
y te percibo desde mi trinchera.
No escondo nada a tu persona
pero me gusta espiarte desde la bañera,
ver como te afeitas
y luego torteas tus mejillas.
Desde aquí estudio tu baile,
tu desnudar de ataque.
Tengo preparadas mis armas
y bien lista mi estrategia.
Pasa a compartir conmigo
tiernos secretos de guerra.





Cayó la noche
Cayó la noche
y el mundo se fue a dormir.
Ámame a escondidas
a la luz de las velas.
No enciendas luces
que yo te muestro el camino,
me toqué tanto pensando en ti
que lo conozco al dedillo.




El abrazo sentado
Nadie me robará el momento vivido
de la voz gemida de mi figura tumbada
la viveza de tus pezones entre mis dedos
el abrazo sentado de tus nalgas a mi sexo
y tu plena mirada
desde la cima del deseo.

2 comentarios:

po(br)esía dijo...

tu humanidad el terreno
para la pequeña antropología
de mis manos

tanta piel me gusta

Saludos!
s | p

alber dijo...

hola, soy tu primo de Sevilla. Espero que estes bien. Felicidades por el libro y que te animes a sacar muchos más. Un gran besote,Alberto.