jueves, 8 de marzo de 2007

Mª JESÚS SOLER ARTEAGA





















Mencionada por:
Rocío Hernández Triano
Manuel Guerrero
Anabel Caride
Carmen Valladolid
Jesús Cárdenas Sánchez

Menciona a:
Alejandra Aventín
Anabel Caride
Berta Dávila
José Luis Escudero
Xavier Frías
Ángel Manuel Gómez Espada
Manuel Guerrero
Cecilia Quilez
Carmen Valladolid
Santiago Tena
Jesús Cárdenas Sánchez





Bio-bibliografía

M.ª Jesús Soler Arteaga (Sevilla, 1977), soy profesora de lengua y literatura e investigadora del grupo Escritoras y escrituras de la Universidad de Sevilla. Editora de la antología Palabras, palabras, palabras,… Escritoras románticas sevillanas (2006). He participado en No quedará la noche (2004), en el libro de relatos Desde ellos (2005), en las jornadas Poesía Última de la Fundación R. Alberti. Autora del poemario Ciudad imposible (2005) y de la plaquette At the end of the day (2007) traducida por Curtis Bauer.











Poética

La escritura es un medio para hacerme preguntas, que no podría hacerle a nadie, y de darme respuestas, que no conseguiría de otra manera. La escritura es un ejercicio de egoísmo y un acto de incomunicación: el emisor y receptor son el mismo, aunque a menudo se filtren las voces de los escritores a los que se lee y se relee; se refiere a un mundo propio, la lengua que se emplea es una suerte de esperanto, el canal posibilita que permanezca y el contexto en el que se produce es el propio espacio interior. Solo después de ser aprehendido y comprendido este acto de incomunicación puede compartirse y convertirse en un acto de comunicación al uso.











Poemas





LAS PUERTAS DE LA CIUDAD
¿Por la ciudad preguntas, extranjero?
¿Por la ciudad preguntas?
(P. Ginferrer)




Llegó como un susurro
a las puertas de la ciudad
el eco de aquellos pasos errantes
del peregrino de las Soledades.
Con la voz jadeante
y la garganta seca,
preguntó dónde estaba
a un ciudadano que encontró
al límite de su perímetro.
-¿Por la ciudad preguntas?
–dijo al forastero.
Era una pregunta obsoleta
pero contestó dando
cada uno de los nombres
que había tenido desde la antigüedad
a sabiendas de que el peregrino
siempre sería un extranjero.







6 : 00 A.M.

Cuando sólo las calles están puestas,
las siluetas se insinúan
bajo la luz indiferente
de las farolas, que agoniza
sobre el asfalto húmedo,
conocidos que miden las distancias
caminan arrastrando
sus vidas destartaladas,
blasfeman, miran con piedad
o se abrazan a su propio vértigo.
Sólo las calles están puestas,
el eco acompaña los pasos,
las miradas se cruzan con recelo
y somos sólo extraños
que deponen las armas
a la primera sonrisa.







ESPERANTO

Estoy escribiendo en las servilletas
de bares en los que no bebo
la gramática absurda
del esperanto de los tímidos,
que se esconden detrás de las palabras,
de los atriles, del desnudo
y hasta de sí mismos;
los tímidos que nunca dan la cara,
porque su piel es transparente
y les falta valor
para pedir a voz en grito
cuanto merecen por derecho
y se les niega por costumbre.
Es una gramática huera
del esperanto que usan
los que no quieren ser oídos
y mucho menos descifrados,
los que tapian cada mañana
las fronteras de cuerpos
débiles como papel de fumar
ladrillo a ladrillo, incansables,
convencidos de la seguridad
del anónimo, sea o no delito.
Así, cuando me marche,
quedarán en la mesa,
rodarán por el suelo,
sólo pequeños papeles impregnados
de alcohol, humo y ceniza
que alguien derramó



Los tres poemas pertenecen al poemario Ciudad imposible (2005).

1 comentario:

Amor dijo...

Más allá de la afinidades que a veces son más espontáneas que electivas, me identifico con María Jesús en la intensidad de muchos de sus versos, y he leído poemas suyos que me encantaría haber escrito yo
amor