miércoles, 28 de marzo de 2007

LUIS ANTONIO DE VILLENA





























Mencionado por:
José Luis Piquero
Antonio Pérez Morte
Balbina Prior
José Alfonso Pérez Martínez
Juan de Dios García
Verónica Aranda

Menciona a:
Juan Antonio González Iglesias,
Carlos Marzal,
Luis Muñoz,
José Luis Piquero,
Juan Antonio Bernier y
José Daniel García
entre otros.





Bio-Biografía

Nacido en Madrid en octubre de 1951, Luis Antonio de Villena es licenciado en Filología Románica. Realizó estudios de lenguas clásicas y orientales, pero se dedicó nada más concluir la Universidad, a la literatura y al periodismo gráfico y después al radiofónico. Además ha dirigido cursos de humanidades en universidades de verano y ha sido profesor invitado y conferenciante en distintas universidades nacionales y extranjeras.
Publicó, aún con 19 años , su primer libro de poemas, Sublime Solarium (1971).Su obra creativa -en verso o prosa- ha sido traducida , individualmente o en antologías, a muchas lenguas, entre ellas, alemán, japonés, italiano, francés, inglés, portugués o húngaro. Ha recibido el Premio Nacional de la Crítica (1981) -poesía- el Premio Azorín de novela (1995), el Premio Internacional Ciudad de Melilla de poesía (1997), el Premio Sonrisa Vertical de narrativa erótica (1999) y el Premio Internacional de poesía Generación del 27 (2004). Es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lille (Francia).
Ha escrito y escribe artículos de opinión y crítica literaria en varios periódicos españoles desde 1973. Ha colaborado en numerosos programas televisivos y sobre todo radiofónicos. Actualmente colabora en El Mundo, El Periódico de Cataluña y el suplemento "Babelia" de El País. Ha hecho distintas traducciones, antologías de poesía joven, y ediciones críticas.
A pesar de sus múltiples actividades, y de su gusto por la narrativa y el ensayo, cuando le preguntan, no duda en calificarse como, básicamente, poeta.
Además, Villena es noble. Javier Marías -actual monarca del Reino de Redonda- le otorgó en 1999 el título de Duke of Malmundo.



Poética

Me gusta la poesía elaborada y directa, la poesía refinada y vulgar, la poesía que siempre quiere ir más lejos sin olvidar la mejor tradición y sin olvidar tampoco al posible lector. Me gusta la poesía cálida, que subraya la disidencia y la vida, pues el poema hoy debe dar cuenta del horror del mundo sin dejar de ser un cuidado artefacto estético. Una poesía del placer lingüístico, del arte y también de la encendida réplica a una mayoria moral oprobiosa. Algo de todo eso y más presumiblemente....



Poemas



Piscina

Con un ligero impulso la palanca palpita,
y el desnudo se goza un instante en el aire,
para astillar después en vibraciones verdes
el oro y el azul y la espuma que canta.

Desciendes un momento. Y riela en los visos
del cristal transparente el fuego que galopa
entre las ramas verdes, y es túnica
de seda que amorosa recoge la selva de tu cuerpo.

Te detienes y nadas. El fondo es tu capricho.
Como un solaz de algas que amase tu cabello
te complaces en verte por grutas submarinas.

Y al regresar al sol, nos miras en la orilla,
mientras, toda codicias sexuales, el agua
deseosa, se goza solitaria en tu cintura.

(De El viaje a Bizancio, 1976)





Un arte de vida

Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa,
tu corbata de tarde, la carta que le escribes
a un amigo, la opinión sobre un lienzo, que dirás
en la charla, pero que no tendrás el torpe gusto
de pretender escrita. Beber, que es un placer efímero.
Amar el sol y desear veranos, y el invierno
lentísimo que invita a la nostalgia (¿de dónde
esa nostalgia?). Salir todas las noches, arreglarte
el foulard con cariño esmerado ante el espejo,
embriagarte en belleza cuanto puedas, perseguir
y anhelar jóvenes cuerpos, llanuras prodigiosas,
todo el mundo que cabe en tantas euritmia.
Dejar de amanecida tan fantásticos lechos,
y olerte las manos mientras buscas taxi, gozando
en la memoria, porque hablan de vellos y delicias
y escondidos lugares, y perfumes sin nombre,
dulces como los cuerpos. ¡Qué frío amanecer entonces,
qué triste es, qué bello! Las sábanas te acogerán
después, un tanto yermas, y esperarás el sueño.
Del día que vendrá no sabes nada. (No consultas
oráculos.) Te quemarán hastíos y emociones,
tertulias y bellezas, las rosas de un banquete
suntuario, y las viejas callejas, donde se siente
todo, en el verano, como un aroma intenso.
Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa.
Y si todo va mal, si al final todo es duro,
como Verlaine, saber ser el rey de un palacio de invierno.

(de Hymnica -1979)



Ahorcados
(Poema en prosa)
9 de mayo de 2006


Sabían de memoria (sin saberlo) a los antiguos poetas y la lenguade los pájaros. Se habían descubierto con los ojos, que eran nochey penetraban noche. Y temblaban susurrando. Desnudos bajo elagua de un grifo vulgar, oyeron a Ibn Arabi cuando dice: “Brillóel relámpago cuando aparecieron sus dientes,/ y no supe cuál de los dos acabó con la noche”. Pringosos de su aroma vegetal (y tremantes) escribieron, con la lengua, en su piel viva de sombra canela, muchas líneas de “El intérprete de los deseos”. Y entrelazados como alquimia labios y piernas, oyeron otra vez:“Me vienen impetuosos los suspiros,/ y las lágrimas por mis mejillas corren.” Oh mi mal de amores por los lánguidos párpados… Quiero hablar en tu boca. Y la mano recorría el fin y el principio, la bóveda y la extensión celeste, y el almíbar de la lengua hacía callar la música del dedo. Paraísos de aroma vegetal, luz de luna, otra vez (otra vez) alcanzados, gozados, sabidos, íntimos, felices, temblorosos, rotos…Y escucharon: “Mañana y tarde pasaron sin gozar del descanso,/ juntando las mañanas y noche tras noche.” Y vieron ágiles corzos por un reino dorado, mientras ellos descansaban del santo exceso y los mástiles buscaban para más y mayor amor (en tanta noche) grutas de velludo y velas de seda. “De la oscuridad de su cabello surgió la luna llena,/ y la rosa bebió del narciso negro.” ¡Cuánta quietud suave trasegando el deseo!Fathi y Omar, dos muchachos de Teherán, con diecinueve años, fueron ahorcados en los días funestos del invierno cristiano de 2006 en plaza pública. Se amaban. Se querían. Buscaban dormir juntos y acariciar sus sexos. Ahorcados. Omar y Fathi, de diecinueve años. Y el mundo ridículamente no se ha roto aún. Y parece que los verdugos rezan en viernes: “El Compasivo se ha instalado en el Trono”. ¿Quién se ha instalado en el trono? Rezad por mi, muchachos de Persia.

(Inédito)

3 comentarios:

Ana M dijo...

He seguido con admiración tus palabras de esta tarde en Zaragoza, y he tomado buena nota. Por eso me gustaría saber si puedo enviarle unos versos acerca de la guerra de Irak.

Un saludo afectuoso.

Ana M dijo...

mi dirección es anapommedamour@gmail.com.

Nazgul dijo...

He leído gran parte de la obra de De Villena, tanto en prosa como en verso. Creo que La belleza impura, que reúne gran parte de su obra poética, es un libro esencial, si hubiera que citar un solo volumen entre todos los que recogen obras suyas. Yo no entiendo mucho de estéticas o de escuelas, de generaciones poéticas o de estilos, sólo sé que ciertos versos de Luis Antonio de Villena me han producido un placer dificilmente superable.