lunes, 26 de marzo de 2007

EZEQUÍAS BLANCO














Mencionado por:
Mª Jesús de la Vega
Juan Antonio Mora
Joan Gonper
Iñaki Echarte
Matías Muñoz
César Augusto Ayuso

Menciona a:
Luis J. Moreno
Aníbal Núñez
Tomás Sánchez Santiago
Ángel Campos
Fernando Beltrán
Cristóbal López de la Manzanara
José Luis Matilla
Pascual Izquierdo
Matías Muñoz
Miguel Galanes
César Augusto Ayuso
José Luis Morante.




Bio-bibliografía

Ezequías Blanco nació en Paladinos del Valle (Zamora) en 1952, Tiene publicados los siguientes libros de poemas: Limitación del vuelo (1979); Palabras de la Sibila (1992 y 2000); En medio del desierto (1996); Archivo de imágenes-Imágenes de archivo (1999) Objetos del amor lejano (1999 y 2005); Los caprichos de Ceres (2004 y 2007); Otras tribus urbanas (2007). También ha publicado el libro de relatos Memorias del abuelo de un punk (1997 y 1998), la novela Tres muñecos de vudú (2001) y una edición crítica de Las aventuras de Pinocho (Edelvives, 2004). Islandia, 2004, Lobohombre Ediciones, Madrid, 2007 y Construirte un abismo, Morille-Salamanca, 2008. Desde hace dieciocho años dirige la revista Cuadernos del Matemático.




Vale por una poética

…Uno sabe, también en este campo, lo que le agrada y lo que le agrada menos. Sabe que cada cual sueña para sí y tiene torpe el oído para otras pesadillas. Sabe que el poeta busca un atajo en el intento vano de alcanzar la Verdad y de comunicar sus fracasos y sus hallazgos porque necesita como nadie la paticipación –amar y ser amado-. Sabe que la poesía se hace con palabras, con ritmos, con melancolías, con sugerencias, con misterios, con azares y otras frutas que no enumeraré para no parecer prolijo. De la habilidad para adquirirlas en los mejores puestos del mercado o en las mejores huertas, del amor y de la pasión –también del tipo de herramienta- que se use al trocearlas, de la revelación en el aderezo, de la mezcla y su presencia, resultará la macedonia…
No concibo un poeta sin su Po(ética) pero ésta emanará de sus versos de forma natural. Lo demás es asunto de la Fortuna, de la Crítica o del otro mercado. Además la Poesía, dijo un poeta para mí muy querido, “ese es otro cantar.”






Poemas



(Tres poemas pertenecientes al libro inédito Una ceja de asombro de Ezequías Blanco)



La lógica es eternamente obscena
y ebria e impotente. Aquí no sirve.
La mañana ha estado en su apogeo
y yo quiero sin embargo el oscurecimiento
-aclaración y transfiguración...-
Lo milagroso tanto como lo monstruoso
en palabras que nunca diré ni escucharé.
Cuando el alma se retira del cuerpo
y me devuelve rotos
los lados débiles de la sensibilidad
el dolor en paciencia se derrite
y mi sangre más antigua que yo
olvida que traición es paradigma.
Asalta entonces el terror de las noches
perpetuamente amenazantes
de los eternos culpables sin ninguna culpa.
Mas yo sé que la vida cotidiana
-también el pensamiento-
pone en el alma el máximo relieve
me llama a la existencia al goce
al relincho de todos los sentidos
al desorden de la sinceridad...
En la isla donde hemos nacido
todos son como nosotros pero a mí me salva
tu imagen elevada por la firmeza de mi fe.





Como un ala arrancada
que se desangra pluma a pluma
como catedrales purísimas en exceso
que levantan el viento del desdén
así es mi alma. Y por eso se aburren
los cuerpos cuando están conmigo.
Tengo un sonido diferente al de la pasión
y en aras de la voz lo sacrifico todo.
Nunca he hablado sin inspiración de mis penas
sin el sentido de la felicidad que ellas le dan.
No defiendo mi causa
sino aquella del más absoluto de los besos
el que llega hasta el alma traspasando la carne.
Y no es que mis cabellos sean indiferentes al frío
de la proximidad de las valquirias
pero veo su boca como un mundo:
un abismo una bóveda celeste un desfiladero...
Y en las ventanas veo sólo siluetas
que miran hacia simas infinitas.
y en los lechos barcos para partir algún día.
Está tan distraído este verano
como si no tuviera tiempo
para ocuparse de sí mismo.
Rico en amantes moriré
y en sabores de manjares sabrosos.
También en escondidos miedos rico.
Conjugar verbo y carne en las fronteras
del límite del cuerpo
es mi oficio: beneficio maleficio y mapa.




Para dejar de adivinar sueños dejo el lecho
para dejar de ver milagros...
Voy a la mesa para que mis codos
los hagan los encarnen olvidando la espalda.
Mi brazo alargado cae en el vacío con frecuencia
y las limosnas en la arena.
Y de la mesa voy a la ventana
y alzo los ojos para ver espacios en fuga
y poco después rayos luminosos de estrellas
que salvan el cielo y el corazón.
Desayuno pureza y fortaleza.
Los trenes no son lobos. Aúllan como lobos los trenes.
Vuelvo a la ventana: pájaros en el tejado
ventisca por las calles un gato sobre un banco
rojas las copas de los árboles
apuntan las jóvenes ramas de la inmortalidad...
El pasado aún está por venir para nosotros
porque hay lenguas en que nido rima con estrellas.
Revelando y rompiendo la magia de la magia
me siento como un atlas liberado
que suspira del pecho con alivio.

2 comentarios:

Un apasionado dijo...

Puenden visitar el siguiente enlace con motivo del 20 aniversario de la revista.

http://cuadernosdelmatematico.blogspot.com/

Un saludo

David G Nieto dijo...

Ezequias,
un amigo o una sombra del pasado que todavia te "sigue" desde los Estados Unidos.
Abrazos,
David