jueves, 15 de marzo de 2007

DIEGO MEDINA MARTÍN

























Mencionado por:
Carmen López
Antonio Blanco
Diego Medina Poveda
Domingo C. Ayala

Menciona a:
Nacho García Cabrera
Carmen López
Antonio Blanco
Rafael Zayas
Joaquín Ríos
Domingo C. Ayala Moreno
Diego Medina Poveda





Bio-bibliografía

Diego Medina Martín (1946) publica su primer libro en Madrid en 1972 en la editorial Ricardo Aguilera con el título de Amanda no te preocupes que Aristóteles se ha ido.
En 1978 funda y dirige la revista de creación literaria y gráfica “La Corná de Málaga”, habiendo publicado desde su fundación 21 números en papel y uno en soporte digital.
Ha colaborado con el Sur Cultural, Papel Literario y con las revistas: Canente, Coridón, Palabras del 27, Calas, Parnaso y otras.
En 1992 publica la novela Esperando al lado de la ventana en la editorial Libertarias.
En 1996 en la editorial Virazón de Málaga publica el libro de poemas Rebote en Zalia.
En 1997 el Ateneo de Málaga le publica el libro también de poemas CD Ritmo sincopado.
En el 2000 publica el libro de poemas Sólo tierra permane.
En el 2005 publica el libro Redpública y otros relatos.
Colabora con distintas revistas literarias en la red, así como: Laplazahumana, Prabellum y otras.
Actualmente se encuentra trabajando en otro libro de poemas y una novela y dirige la colección de poesía Monosabio del Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga.





Poética

La deriva.
La fiesta.
La explotación de lo cotidiano.
Desorden estructural hasta perder los papeles y no saber siquiera dónde he dejado los poemas, algunos incómodos que zarandean al lector provocando reacciones tonificantes o de profundo rechazo.
En la actualidad se ha dado por asumido una sociedad al margen de lo poético.
El arte la cultura de lo banal y la miseria de la política oficial triunfan ante la utopía poética.
¿Revolución al servicio de la poesía?
Soy pesimista.




Poemas


EMBARQUE PARA ERITREA

Y les aconteció otra cosa muy extraña: que las mujeres que estaban preñadas con la gran sed y el calor parían antes de tiempo.

Gran conquista de ultramar

Mi amigo al que amo
dijo: vámonos a descansar a Punta Cana
yo apagué el televisor me inyecté
y pillé un avión para Asmara.

El muecín desde la torre
pregonaba la lucha del hombre contra el hombre
¿qué te hará entender lo que es?
El fuego ardiente.
Me ha sido revelado.

De la adormilada ciudad suben
olores y ruidos que enmascaran la pobreza
y desestabilizan los mercados.

Mai jah jah
Mai jah jah
estaba seca y el jardín insípido
inquietud en las pinturas de
Kahsay Tzeju por boca
de la extinta clase obrera.

Hotel de la Ville
absurda profundidad lombarda
los salones camuflados de palmeras
amargas como la tuera.

El camino a la región de Danakil
es tan hermoso que no deseo ver otra cosa
la arena áspera penetra con dulzura
en cadáveres desnutridos
que deambulan infectando
la Chicago Commodity Stock Exchange.

De los tractores
de las semillas
de las herramientas.

Doblado sobre la tierra
la cabeza gacha
el golpe del escardillo
escupe barbecho
negro tórax desnudo
Códex alimentario hasta la cintura.

De la estación muerta
de la altiplanicie sin límite
de la tierra removida.

En las pupilas de mi asno copto
se refleja el hambre
la suela de infinitesimales dedos.

De los senos arrugados
de las cabezas de carbón ocupadas
en el pago por morir sin susurros
de los vientres hinchados cazando
moscas a latigazos.

A cada cual lo suyo y sin
ataúdes que encarezcan
el mijo el sorgo y el trigo.

Por razones de seguridad
los M-16 pueden sembrarse
en la frontera con Etiopía.

De la música rota
de la vieja Europa
todos lo veíamos venir:
los musulmanes de Mar-Bin-Abdullaziz
los ortodoxos de Santa María
los adventistas y los enjambres de langostas
que miran a poniente con fresca ruina
y fragancias de acoso.

Verdaderamente amor
estoy de espaldas contra la pared
y a mis tullidos dedos no les
servirá de nada disparar contra
el terror del cielo.

De vuelta en el Prat
rompieron mi machete y velaron
por mi salud prohibiéndome fumar.





DERIVA

El calor era fuerte
en la plaza de Mitjana
era un calor de julio del dosmil
cinco;
en el principio
era la acción,
pienso que el contenido que concierne
a mi historia
es necesariamente limitado,
que la desgracia de mi fuerza
es la imaginación
o bien que las hordas
de los que no se lavan
untan betún en mis dedos
aun así no puedo olvidar los muertos
ni el sabor del cuchillo:
del acero atrevida llama
que periódicos
sensacionalistas
predicen.
En el curso de la enfermedad
que precede a mis tres días
sigo con el alcohol
y el humo a mis espaldas.
No puedo ocultar
a quién van dirigidas
mis simpatías.
Está bien,
se que la estrategia ofensiva
está destinada al fracaso.
No seré yo quien le pida
un ojo prestado a la Medusa
ni un revolver del treintayocho
ni unos deportivos blancos.




ES TRAJÍN

Es trajín:
la vida suele ser de otra manera
en esta clara penumbra
donde ahora
la muerte se perfila
invisible a mi mirada
que la razón inunda
no aparece el sujeto de inmediato
los caminos intuitivos
que preceden
ni padecimiento ni mutismo
pura madurez configura el viaje
racional y subversivo
en esta clara mañana que penumbra
ahora bien: Sé decirte sin dudar
que el origen del Método
no es
declararse victorioso en las Ideas
ni condenar la condición adecuada
de vencido
mas es indispensable la Aventura
andar perdido cierto tiempo
rescatar Amor y Muerte que
pretenden suplantar la misma Vida
Es trajín: