lunes, 26 de febrero de 2007

VÍCTOR GARCÍA MÉNDEZ





















Mencionado por:
Sofía F. Castañón
Pablo Texón

Menciona a:
Sofía F. Castañón
Pablo Texón
Ana Vanessa Gutiérrez
Aurelio González Ovies
David González







Biografía

En la actualidad cursando el último curso de Filología Hispánica en la Universidad de Oviedo. He colaborado en las revistas Versativa y Hesperya, y en el cajón, cogiendo polvo y sin ver aún la luz, tengo dos poemarios que responden a los nombres de Primavera (en Sol Mayor) y Memoria de la Carne.
Recientemente he publicado Epitafio de primavera, Colección Hesperya de Poesía I. Más información: http://www.edicioneshesperya.wordpress.com/.







Poética

“huellas de barro en la llanura blanca” (J.Munárraiz).





Poemas


IN ILLO TEMPORE

He sido feliz:
con eso basta.
He tenido entre mis manos
la sombra llena de la luna
hermosa, cántaros
como pechos frescos,
el viento en los cipreses altos
y el norte cardinal del
abandono.

He vivido cabalgando la montura
del tiempo, bebiendo la sed.
mojada de sus labios.
Gané para siempre la paz
luchando
entre
sus piernas.
Supe mirar atrás
para ir tirando.
Es cierto,
Aurelio,
hay dolores que matan
más hondo que la muerte:
los días que se van
irremediables,
todo lo hermoso perdido para
siempre,
los nombres que
poco
a
poco
nos fueron olvidando.
Llamadme rebeca esther
eternamente: ana
una vez sola

Confieso que he bebido
océanos de ron, un mar de
whisky,
y en cada ausencia tuya
un pánico en el pecho y
en mis manos
una copa on the rocks

donde tu nombre
construía
la entelequia del
hielo.

Os dejo colgados
en las horas más altas
los versos que un día
enamoraron mis ojos:
el fuego indescifrable de mario
benedetti,
josé hierro angel gonzalez
gil de biedma garcía lorca
macondo y neruda
ítaca o kavafis


Cuando no esté y me falten
vuestros nombres,
padre, madre,
rescatad de mi vida
las horas de niñez cándida y redonda
en que la muerte era tan solo
una palabra
y brisa tierna
eran vuestros besos.

Nada hay en mí sino vosotros:
adriano, manolo, luisa, lola
toda mi pena se escribe en vuestra carne.

Por eso mismo, adrián,
aprende que hemos venido
para ir muriendo
de una vez por todas.

He sido feliz.
In illo tempore,
con eso basta.







***




Amargamente hermosa
la noche se repite
-pienso, y a lo lejos


desvisten tu cintura
telúricas
mis manos.











***








De caracol
una escalera que me lleve
quiero
hasta tus piernas.






***



Y sin medida
amar
lo que más duele:
el daño de unos ojos
abiertos
a la vida,
el llanto de dos pieles
frescas
en la noche.

1 comentario:

Dionisios dijo...

in illo tempora um pensamento cíclico se insere.
viva as afetivas escolhas possiveis de aprender.
meu saite.
http://dionisios.zip.net/