domingo, 25 de febrero de 2007

ESTHER PEÑAS DOMINGO
















Mencionada por:
Juan Pastor
Fernando Lorente

Menciona a:
Jaime Alejandre
Mª del Mar Alférez
José Jiménez Lozano
Pilar García Orgaz
Fernando Lorente
Ana Rossetti
Pedro Fernaud
Luis Felipe Barrio
Carmina Casala




Bio-bibliografía

Esther Peñas Domingo nace en Madrid (1975). Licenciada por la Universidad Complutense, en la Facultad de Periodismo, donde acabó sus cursos de Doctorado, en la actualidad cursa la licenciatura de Historia por la UNED.
Ha publicado un libro de poemas, “De este ungido modo”, en la editorial Devenir, y con prólogo de José Jiménez Lozano, Premio Cervantes 2002. Además, está incluida en una recopilación de jóvenes poetas, “Los jueves poéticos”, publicada en la editorial Hiperión, y colabora con un texto en una compilación de textos solidarios, “Desde otro punto de vista”, publicado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Ha trabajado en numerosos medios de comunicación en España (prensa y radio) y, hoy en día, es responsable del Departamento Digital de la Agencia de Noticias SERVIMEDIA.




Poética

Encuentro en la poesía dos sendas que transito con idéntica devoción. Por un lado, la más lúdica, aquella que me permite disponer de las palabras cual malabarista atrevido y osado, que las hace girar y besarse en la boca de sus letras; a veces ese beso es amargo, otras acertado, las más –se intenta- insólito y sugerente...
El otro sendero, más íntimo y por ello universalizado en su eco, es el encuentro último con el conjuro que ensambla significante y significado en una comunión orgiástica e indescriptible, que tiene que lacerar una vez leída y que recorre y que recuerda. En sostenido.







Poemas


Sabré buscarte donde la luz del sol
no llega
y uno tiene que ir a tientas,
en oscuro,
con el tacto que intuye
como báculo,
con el temor de la amnesia presente,
a cuestas con la emoción
que desabrocha el latido.
Sabré encontrarte en la memoria
de los días con sentido
prendiendo la claridad que tuve,
(tengo)
que tendré
porque supe anidarte con el rigor cándido
del estigma que mira y alimenta su anhelo
echando pan a los ojos
vivos de recuerdos,
silentes de ánimo,
hinchados de historias
que no se cuentan
porque no podrían explicarse.
Tal es el sendero de lo íntimo.

(Extraído del libro ‘De este ungido modo’)









A Garbo, 10 años después

Mujer de rostro enigmático
y piel de ropa limpia
oliendo a nenúfares inexistentes
que yo no he visto.
Mujer en viento oeste
abofeteando corazones frágiles
que sucumben al encanto vetado
de la venustidad adyacente.
Atentos.
Mujer despiadadamente bonita
se acerca.
Desistan banales intentos
de frenar su estela.
Que nadie ajuste su paso.
Mujer enorme de espíritu
arrecia.
Avisa la extrañeza
del rumor que cuestiona si existe,
del silencio que interroga que cómo existe,
y la razón se nubla porque no comprende
la lógica de la décima musa.
Es ella.
La sonrisa en explanada
brota atónita y nerviosa;
las manos la cercioran.
Viene.
El arrebato de la vida que se ofrece
la celebra.
Atentos.
Mujer bella
cruza el agua.
Llega
mojada
a la hora en que los débiles
pelean por recibirla tras el séquito de flores
que entristecidas desdicen estando cerca.
Peligro.
Mujer gretogarbosa se seca.
No encuentra
quien dispute su inteligencia,
sonrisa que languidezca su pena
ni besos que alejen la fatalidad
que lleva inscrita.
Silencio.
Mujer única muere.
Se decreta duelo por siempre.
Sólo queda
de su estancia
el recuerdo en su ausencia.
Atentos.
Se desgrana el enigma.
Mujer distinta
permuta
leyenda por felicidad.
Qué cosas.
Fue dichosa
en el mito
esta
mujer
eterna.
Atentos.
Hoy, de nuevo viene.
Hoy, sin demora, Garbo nos regresa.

(Extraído del libro ‘La vereda íntima de lo blanco’)





Ya no es tiempo de poesía.
Lo digo como pequeño poeta
a pie de templo.
La palabra no eclosiona,
nadie concede el tiempo que requiere
para que su fulgor nos hiera.
Porque la palabra ya no sacude
ni siembra una tortuosa ingeniería
de diálogo.
Porque ya no hay voz intravenosa,
ya no hay otro yo que responda
desde dentro,
con quien hablar obviamente a solas;
no se estila porque fatiga y a veces tunde,
uno mismo se derrota.
Porque la palabra ya no engendra palabra,
hoy no es tiempo de poesía.
Brota mecánica serpenteando
obstáculos en este limbo de inocentes apariencias.
Ya no se canta,
ya no se reza,
ya no conversa.
Converso uno de sí mismo,
la poesía se hace vieja
apresada en las páginas más gloriosas
escritas por el hombre,
sin que los hombres se reconcilien
ante ella
ni se emocionen
ni les recorra
lo desconocido
como corriente que genera pálpitos
y despierta muertos.

(Extraído del libro ‘Poeta a pie de templo’)





Lo exacto
no siempre es lo matemáticamente perfecto,
el perfil químico en estado puro,
la energía base de equidad absoluta.
Lo exacto son esos ojos tuyos
que me libran y confirman
y me están atentos.
Lo exacto es tu pálpito
acelerado ante mi urgencia
laxo en la tribulación
como pan de sonrisa horneada.

No es inhiesto, lo exacto.
No es robusto, lo exacto.

Más bien te diré de dónde procede:
del cierzo de tus pechos,
hontanares de pavesas encendidos
y del final del sendero dorsal,
en el valle hondonado al que llego
despacio, tras mostrar el salvoconducto
del enamorado feroz.

No es severo, lo exacto.
No es despiadado, lo exacto.

De ahí procede,
del latido que conmina persistencia.
No es bujía científica,
ni un baremo de frialdad, lo exacto.
Se descuelga de ojeras invencibles
y manos cuarteadas, pertrechado
desde el hambre de tu ombligo
cuando me cuidas.
En sostenido y sin palabras, Palabros.

Me sé en ti, riguroso vendaval de amor conjugado,
que es amar
no de soslayo, sino con preámbulo y epílogo de lo exacto.

(Extraído del libro ‘Poeta a pie de templo’)

3 comentarios:

Armando Manrique Cerrato dijo...

Hola Esther. He estado viendo tu blog y me parece muy interesante; tu obra es muy buena y además a través de tu selección se puede conocer un gran número de autores. Te visitaré a menudo.
¡Enhorabuena por haber sido seleccionada para Segovia! Yo también estaré allí así que espero conocerte. Un saludo y ¡Hasta pronto!

Más dijo...

Esther Peña es una excelente poeta y escritora, pero además, es una magnífica persona.

Desde aquí, un abrazo para ella

Asun

Mascab dijo...

Esther, me encanta tu blog. Qué suerte que Chelo me hizo llegar el enlace!!

Un abrazo