viernes, 2 de febrero de 2007

ERNESTO GARCÍA LÓPEZ


































Mencionado por:
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Matías Muñoz
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Bio-bibliografía

Ernesto García López (Madrid, 1973) ha publicado los siguientes libros de poesía: *Voz* (1998), *Fiesta de pájaros* (2002), la plaquette *Últimos poemas de Félicien Rops *(Zaragoza, 2005), por la cual recibió el primer accésit del XXI Concurso de Poesía Ciudad de Zaragoza, y *El desvío del otro (*Devenir*, 2008)*. Recientemente acaba de sacar el pliego de poesía *Tierra
de nadie* en Nueva York (Pen Press, 2009). Algunos de sus poemas han aparecido en diversas revistas. En la actualidad ejerce, junto a Marta López Luaces y Edward Lomboy, labores de dirección editorial de la *Revista Internacional de Literatura* *Galerna,* editada por la Universidad de Montclair (Nueva York, EEUU). Junto a la también poeta Pilar Fraile Amador coordina la asociación poética *Indómita* en Madrid. Igualmente colabora como crítico en las revistas digitales *Pata de Gallo* y *Pájaros de Papel*del Diario La Opinión de Coruña. Se puede ampliar su perfil en
http://ernestogarcialopez.blogspot.com/.

A modo de poética

Una de las esencias más significativas del hombre es la manera en que está atrapado en las contradicciones de su tiempo y de su espíritu. La poesía (para mí) es el puente que une ambas.





Poemas


Equidistancia

Déjame que lo dicho
no se parezca en nada
a lo pensado.
Y que lo pensado,
si alguna vez fue dicho,
no se parezca en nada
a su música.
Déjame creer que lo pensado
y su música son huecos
que se necesitan,
que se atraen
como dos amantes
sin reproches.
Déjame creer que lo dicho
lo pensado
y su música tienen
cada cual lastres propios,
y que ninguno se colma
en el otro;
acaso en su dispersa
inmensidad,
en su sutil
equidistancia.



Inquilino

No sé qué llevo en medio
de estos pesos,
de estas redes que absorben
la encendida
suciedad de la calle
como si ellas,
apartadas del pacto
digital
que es el mundo, librasen
de la agónica
caída al muerto mismo.
Son engaño,
infidelidad, leves
garfios que atan
impulsos a este único
mástil, nadas
furtivas que deslucen
lo que somos
o lo que un día ser ya
no quisimos.
No sé qué llevo en medio,
ni detrás,
ni a mi lado, soy réplica
de otro y otro
se mueve en mí reptando
a través
de estas palabras. Dejo
el silencio
abierto, la caldera
preparada,
desnudas las holandas
por si alguien
necesita llegar
y quedarse.



El desvío del otro

La comprensión del yo pasando por el desvío del otro.
Paul Rabinow

Contraluz.
Umbral que tensa los límites de la mirada.
Sobre la superficie de esta habitación
pende un cielo quebradizo,
un manantial furtivo que huye
de la apisonadora del hombre.
Miro a ese cielo.
Miro a ese cielo durante un segundo.
No conozco sus estratos
ni sus ráfagas, ni su textura.
Me limito a contemplarlo
sin desviarme de este recinto.
Él está allí (sobre la superficie),
y yo aquí iluminado
por una linterna negra.
La habitación se estrecha
mientras él se desplaza.
Todo tiene una grieta
por donde resquebrajarse.

2 comentarios:

Felipe Sérvulo dijo...

Ernesto:
He intentado mandarte un correo a la dirección que me enviaste y me lo ha devuelto el servidor.
Sólo era para felicitarte por tu excelente libro "El desvío del otro" y agradecerte su envío.
Muchas gracias y enhorabuena.
Un abrazo.
Felipe

Ernesto Garcia dijo...

Disculpa Felipe,
Hace mucho que no volvía sobre este blog y por eso no he podido contestar antes tu mensaje. Te agradezco tus palabras. En principio mi dirección es ernesto.garcia@dinamia.org y no suelo tener problemas de recepción. No obstante lo revisaré.
Te mando un abrazo.
Ernesto