viernes, 19 de enero de 2007

RAQUEL ZARAZAGA


















Mencionada por:
Agustín Calvo Galán

Julio Rivera Cross

Charo Troncoso

Menciona a:
Dolors Alberola
Amalia Iglesias
Olga Orozco
Verónica Pedemonte
Josefa Parra

Julio Rivera Cross
Santiago Tena



Bio-bibliografía

Raquel ve la luz allá por el 63 en Bilbao: “En los señoríos de la lluvia, es educada por los númenes de las fuentes y los bosques, entre espesas montañas que le amamantaban con sus sombras” hasta que 25 años después se traslada a El Puerto de Santa María, Cádiz, a “esa tierra de cuento, allá en el Sur del Sur, y el agua se le vuelve pozo, manantial, un hilo de fuente…” En contacto allí con la Tertulia “El Ermitaño” empiezan a publicarse sus primeros poemas, participa en los Talleres de Poetas en el aula, en los encuentros de Poetas en Sanlúcar de Barrameda, en recitales varios en bares, cafés, cárceles… y en la Fundación Caballero Bonald de Jerez y en la Casa de las Mujeres de la misma ciudad, en la Fundacion NMAC Montenmedio Arte Contemporáneo… Y sus poemas vuelan incluso, al otro lado del Atlántico, a Perú en la antología “Café Central” editada allí, a Buenos Aires en “POEMANÍA”… Y en pueblos de Castilla cuelgan de los árboles algunos de sus “Poemas vegetales” Aparecen poemas en revistas “La rosa profunda” de la Universidad de Murcia, Almiar… Co-dirige los diversos encuentros de la Bienal internacional PLASTILÍRICA en la que se conjugan las artes plásticas con la poesía Y a los anaqueles de su “casa de las palabras” van llegando los frutos: SEDA SALVAJE, POEMAS VEGETALES, IM-PROPIAS (dentro del volumen LAS DOS ORILLAS), FEMENINO SINGULAR…
De su poesía se comenta que “se queda debajo de la lengua, nos toca el corazón, acercándonos al misterio de las cosas sencillas con un lenguaje preciso, pulcro, medido…”




Poética

“Todos tenemos dos ojos.
Pero no todos vemos las mismas cosas.
Ni siquiera las vemos de la misma manera.
Hay quien ve hombre, coche, árbol,
y quien ve mujeres azules,
elefantes en las nubes
y un ojo encima de otro ojo.
A quienes viven así
se les suele llamar locos.
Y si tienen éxito, genios…”


Escuché las “Voces” de Susan GRIFFIN y le pedí prestada a Raymond CARVER la lapicera que narraba la verdad y escribía : “...los campos húmedos duermen iluminados por la luz de la luna.”

De esta película llamada Creación -como decía KEROUAC- elegí algunas criaturas,
me dejé llevar por las ocas salvajes y con ellas quise llegar más allá del sur.







Poemas

“ ALLÁ VA LA LENGUA
DONDE DUELE LA MUELA”
( Proverbio )
Poema surgido tras la lectura de
“Las vírgenes suicidas”


Nunca se atrevía a dar un paso sin ellas.
Aquellas flores blancas apañuscadas
-como los peluches de cuando era niña-
de tanto apretarlas.

En el mismo estuche de plástico
-con los vitrales empañados-
con que Joe Barker las encargara
en la floristería de Luxury
hace ya tantos años.
Juntos fueron a la fiesta de graduación.
Tras las gradas del campo de fútbol
recibió el primer beso sin olor a chicle.
Después, en los lavabos,
con muchachas de relamidos peinados
y zapatos con tacón de corcho
aprendió a fumar sacando el humo por la nariz.

-“Mira cómo me he ajado.”

Arrodillados ante las ventanas del comedor
atisbando a través de los visillos de gasa,
los vecinos de Goldenville la observan.
Pasea sus enormes ojeras bajo los tilos
y el olor de la pena inunda el resto de la noche.

Las damas en traje sastre que frecuentan la iglesia
eluden su presencia.
Cuando la ven acercarse con un agujero en el calcetín
y el fuelle para aventar las hojas muertas del camino
aceleran el paso.

“Las adolescentes buscan el amor donde lo encuentran”
-dijeron entonces-
cuando transtornada por el fallido amor
se ofrecía a los viandantes abriendo su bata de franela
para que los faroles de gas mostraran voraces
su sexo rasgado.

El reseco ramillete
se apiña tembloroso
en su ataúd artificial
sin poder aliviar la pena de su dueña.

-“Soy un árbol muerto.
Es inútil seguir en este viaje.”


Los techadores que trabajaban en el tejado de su casa
son los últimos en verla viva.
Con el cabello enmarañado,
sus labios de cupido rojos y pequeños
y una foto granulosa del joven Joe
se precipita sobre el sendero de la entrada.

El vuelo fue corto
pero suficiente.
Sobre la hierba recién abonada
parece contemplar las nubes.
Del libro « IM-PROPIAS »




***


FRONTERA SUR


I ( Travesía )


Una aspirina en el ombligo
el primer porro en cubierta
Enya en el walkman
o la última de Marías en las manos.
Gibraltar posa a tus espaldas.
Tragas-masticas el combustible de la máquina
que expele -hecho humo-
la alta garganta de esta ballena que te lleva.
Y arrugas la nariz
con el olor a guisote indefinido
del restorán de proa.
Miriam tiene los ojos negros
y sus cabellos saben a pachulí.

“Oh tierra,
qué puedo ofrecerte.”




De momento,
sólo conoces la lejanía.



“Cuando vuelva,
¿me acordaré del camino?”



II


Cerca de Settat
se abren los campos al infinito.
Sin límites al ojo.

“Oh, dame luz
para beber,
luz para lavarme despacio.”


Sentados en una piedra
-al borde del camino-
los pies colgando,
ellos (solamente) hablan.
Dos hombres cuentan
-no- cantan
las tribulaciones de sus rebaños.

Por la abertura de sus pupilas
un dios que te inunda
-recuerdo haberlo probado alguna vez
hace ya tiempo-.


III

FATUMEH
-la de los ojos de gacela-
sonríe.
Ahmed sonríe.
Su codorniz ha puesto siete huevos.

Hoy es viernes, día santo.
No viernes santo.
(Eso queda más lejos)
Vuelven del campo
en la trasera de la camioneta.
La rueda derecha
se cimbrea peligrosamente.
La izquierda es la mitad de ancha.
La de repuesto va debajo
y es más gruesa que las dos.
Las manos que acarician
te enseñan de nuevo su tesoro.
Y en el dintel de sus ojos
sigues nadando -sin mapa-
pero el tiempo no te ahoga.

Te haces vidente
en los ojos del ciego que toca el sitar.
Bailas con lo invisible y aprendes a amarlo.


IV

La costa de Larache se acerca.
Azul-azulete
la mar se estrella
en el dintel de sus casas.

El viejo de la túnica de arpillera
custodia la entrada del cementerio urbano.
¿Quién se atreve con la sombra de su mirada ?

“Sois gente desconocida, pero no temáis.
Gustad vuestra prueba.
Esto es lo que
estábais impacientes por conocer.”


Del libro “IM-PROPIAS”



***




HALCONES SIN PLUMAS
(Los niños de la Intifada)


“Hay cazadores y leones
bajo la apariencia de muchachas delicadas.
Se arrastran luchando
y son hijos de la carnaza de la guerra.”
Casidas del amor místico
IBN ARABÍ

“No tenemos nada.
Sólo sangre.
Sólo carne.
Sólo piedras.
Esta vida y la otra.”


Los hijos de la familia del arado,
los nietos de la viña y las palmeras,
camaradas del sol,
no abandonan las ruinas.

“Sobre la corteza de un olivo”
quisieran grabar sus secretos
pero el retablo de su drama no encuentra
más que casas dinamitadas,
hombres en las prisiones,
tumbas…
Crecen deshojando las flores
en las que resucitan
los que murieron en su tierra.
Las palabras de los poetas
no protegen de la metralla,
escuecen en las heridas.

Palestinos sus ropajes,
los ojos tatuados de penas,
con el aliento contenido,
los niños sin canciones quisieran escapar
al asedio de su desgracia.


Pero saben que son guardianes
del alma de la miel,
de la higuera y del olivo
y cada noche juran
que no volverán a llorar.

Les devuelven las casas
piedra a piedra
a quienes se las derrumban.

Entre la desnutrición y la ira,
sueñan oscuro.

“Ya no sabemos
dibujar golondrinas
pero no se secará nuestra voz.”



Del libro inédito “EL GRANO DE TRIGO”

2 comentarios:

ASFOSO dijo...

Enhorabuena por tu blog. Te sigo.

santiago tena dijo...

gracias mil por la mención, raquel