domingo, 7 de enero de 2007

MIGUEL ÁNGEL GARCÍA ARGÜEZ











Mencionada por:
David Eloy Rodríguez
David Monthiel
Luis Melgarejo
Agenbite of Inwit
Carmen Camacho
Iván Mariscal
Juan Antonio Bermúdez
Manuel Ortega
Manuel Fernando Macías
Josefa Parra
Esperanza López García
Charo Troncoso
Laura Casielles
Alberto García-Teresa

Menciona a:
Iván Mariscal
Manuel Fernando Macías
Braulio García Noriega
Isabel Escudero
Josefa Parra
Manuel Moya





Bio-bibliografía

Miguel Ángel García Argüez (La Línea, Cádiz, 1969)

Poesía: Las tijeras y el yogur (Ayo de Chiclana, 1994, Cádiz). Ecce Woman (Quórum editores, 2000, Cádiz). La Venus del Gran Poder (Colección Encina, Villanueva de la Cañada, Madrid, 2003). Cambio de agujas (Diputación de Cádiz, 2005, Cádiz)

Narrativa: Los Búhos (Vipren, 2003, Cádiz) novela. El bombero de Pompeya (Fund. Municipal Cultura, 2004, Cádiz) relatos

Otros: El Pan y los Peces (Ayto. Chiclana. 2001, Cádiz) ensayo.. Don Quijote va al psiquiatra (Teatro, 1999, Cádiz) teatro

Pertenece al colectivo La Palabra Itinerante.

http://www.cambiodeagujas.blogspot.com/



Poética

¡Qué latido inaudible nos da cuerda
debajo de este ruido de aeroplanos!
¡Qué trasiego de hormigas por las manos!
¡Derecha abajo adentro arriba izquierda!

Oculto donde nadie ya recuerda,
debajo de esta piel y sus pantanos
¡qué pálpito pequeño de pianos
donde nada se entiende ni concuerda!

Debajo de esta sangre y de su aliento
debajo de la víscera, del músculo,
del hueso y de estos átomos pequeños,
hay un leve temblor, un golpe lento,
un movimiento sísmico y minúsculo,
que vibra y vuelve sueño nuestros sueños.




Poemas




QUICHÉ (Fragmento)

(…)Por eso escucha ahora, Maximón,
La triste letanía de estos pobres
Que elevamos a tu trono de aguardiente
El último rescoldo de nuestras esperanzas

Escucha que es tu pueblo
Y no el de Jesucristo
El que ahora sollozando te suplica

Por todas las criaturas humilladas en el barro
Oh negro Maximón señor del humo
Danos el canto de la tierna rebeldía

Por todas las palabras desangradas sin pausa en las aceras
Oh agrio Maximón príncipe sin reino
Danos palos enormes para ahuyentar los zopilotes

Por tantas velitas retumbando en la negrura de los pozos
Oh bello Maximón señor de los escupitajos
Danos el fuego y el alcohol para acabar con las bacterias

Por los cadáveres ocultos en el lodo de la historia
Oh sucio Maximón gladiador de la gangrena
Danos refugio para el viento y danos dientes para tu carne

Porque estamos ya tocando el limo oscuro y muerto del fondo del pantano
Oh ebrio Maximón capitán renegrido de los aires
Danos agua para limpiar el olor de la carroña

Por el aliento caliente con que resuella la maleza
Oh dulce Maximón oscuro paladín de las telas de araña
Danos una hermosa canción para cantar con nuestros hijos

Por las lágrimas rojizas en los ojos enfermos de las niñas
Oh zambo Maximón arcángel de la escoria y de las llagas
Danos entendimiento para discernir siempre lo más necesario

Por el miedo de los perros que ladran en el maizal
Oh sabio Maximón jardinero de las flores resecas
Danos garganta para gritar de ira y manos para agarrar las armas

Por el virus caníbal que enmascaran las ofrendas del Gran Predicador
Oh viejo Maximón maestro de los niños muertos
Danos un viento que arranque la máscara del mundo

Porque ahí fuera el sol calienta y hace frío sin embargo en nuestras casas
Oh fiero Maximón enorme insecto negro que asusta a las muchachas
Danos paz para los muertos y cólera y furor para los vivos

Porque nada podemos sin tu ejército de parias
Maximón

Porque todo se pierde si olvidamos las fosas comunes
Maximón

Porque es la ira el método de hacer frente a la amnesia
Escucha Maximón

Mi cuerpo está encendido con la sangre de los indios

Los muertos cantan solos



Las calles piden fuego
La gente corre a gritos por mis venas.



(de Los días del maíz)






SONGOFSONGS (Fragmento)

(…)
El Novio: Dejadme, bellas damas, desmayado.
Alejad los perfumes que sahúman
mi ebrio corazón acucharado.

Estos ciegos vapores no difuman
la imagen obstinada de mi dueña
que esta noche los poros me rezuman.

Sus pies son como nidos de cigüeña
que esperan en los duros pedregales
mis besos como sola contraseña.

Sus caderas son campos de trigales
y su ombligo es un ánfora redonda
donde hibernan extraños animales.

Su vientre es pan. Su espalda, una anaconda
que trepa por la rastra de su pelo
y ronca entre los pliegues de su fronda.

Sus pechos son banderas del subsuelo,
su cuello un arrebato de corceles,
sus ojos un laúd y un violonchelo.

Su boca es un incendio de pinceles
que llenan el espacio y es su risa
como una transfusión de cascabeles

Su frente y su perfil son la cornisa
de todos los abismos, caravanas
del mundo cuando el mundo tiene prisa.

Su cuerpo, en fin, es agua de campanas,
amor de ciegos, hacha bienhechora,
meteorito en formol, mapa de iguanas.

Por eso, bellas damas, a esta hora
de estrellas, de medusas y vacío,
dejad mi cuerpo en paz, que mi señora
descansa ajena al cáncer de este frío.


(de La Venus del Gran Poder)




Last train to Africa

Los monos azules en la hierba, pequeña niñita, tambores y machetes en las ambulancias, el policía, el pescador, oh, pequeña ranita, hemos perdido el último tren a África, no mires dentro de tu pesadilla, hay extrañas nubes en el templo de las ratas y niños con armas acechando en la maleza, pequeña hormiguita, los árboles rojos beben sangre en el verano de África, las venas del mundo hinchadas con cadáveres y piedras preciosas, pequeña vaca, un sol de lava viva en los ojos y un campo de llamas en el cielo, pequeña perra, el índice Dow Jones cotizando a la baja nuestro espanto, está a salvo internet de los virus que devoran nuestra carne, malos tiempos para los mass media en Guinea, el cartero, el conductor, oh, pequeño polvo, hemos perdido el último tren a África, una tierra pequeña al sur de tu dolor de cabeza, los suaves elefantes y los leones fríos, los buitres leyendo los posos del café, ratones electrocutados en la televisión, días ciegos, pequeña boa, rojas sirenas estallan en la noche ecuatoriana, no podemos ver las estrellas bajo el mar, el mar negro de calor, la atmósfera que quema, la cariñosa sequía de los siglos, pequeña niñita, estamos acabados, Lázaro ha muerto, hemos perdido el último tren a África.


(de Cambio de agujas)