lunes, 22 de enero de 2007

DAVID MARDARAS














Mencionado por:
Alfonso Rabanal
M. J. Romero

Menciona a:
Manuel Vilas

David González

Nacho Fernández

Vicente Muñoz Álvarez

Agustín Fernández Mallo

Alfonso Rabanal

María Ruiz Faro

Beñat Arginzoniz

Asier Urkijo


Bio-bibliografía


David Mardaras (Bilbao, 1974) ha publicado poemas, relatos y otros textos literarios en diversos fanzines, revistas y webs como Mamorro, Sispilacopa, Iguazú, La Enciclopedia Rusa, The Children’s Book of American Birds, Luke (www.espacioluke.com), Club Leteo (www.clubleteo.com) y Crónicas para decorar un vacío (http://elbluesdeluzazul.blogspot.com). Muchos de estos textos forman parte de su proyecto literario paralelo David Murders & the Representatives of Evil, con el que participa en el libro colectivo Tripulantes, nuevas aventuras de Vinalia Trippers (Eclipsados, 2007).
Los poemas que presenta a continuación han sido extraídos del poemario dedo d (autoedición, 1998).



Sobre la poética de estos poemas

Carretera, Método y Fiesta datan de 1996-97 y pertenecen a un poemario titulado dedo d que autoedité en plaquette en el 98. Fue un libro-experimento de aprendizaje en el que ensayé una poética que era una especie de cocktail resultante de mezclar en la cabeza propia los principios que defendía Esteban Pujals Gesalí en el prólogo a su antología de poetas estadounidenses del movimiento Language La lengua radical (Gramma, 1992), mis interpretaciones y extrapolaciones del Tao te king (“fluyendo si parar se le puede nombrar”, etc.) y mi interés de aquél momento en el jazz “rápido”, sobre todo en el free jazz (escuchaba cosas de Coltraine, Hornette Coleman, Charlie Hadden, Chet Baker,...). Por supuesto, la coctelera contenía ya unos cuantos ingredientes, especias y toques de la casa antes de agitar la mezcla (el poema Fiesta, por ejemplo, no remite al jazz precisamente), pero la conjunción de esos tres elementos que he mencionado resultó en una sinergia hiperexcitante que me precipitó a la escritura del libro. Es un libro muy metapoético y muy centrado en las cualidades estéticas del significante. Buscaba conocimiento, comunicación del mundo hacia mí a través de la poesía como método filosófico. Lo que he estado escribiendo últimamente con mi proyecto literario David Murders & the Representatives of Evil no responde a la misma poética de entonces, pero procede de ella en cierta medida y, como es lógico, comparte elementos con ella. La influencia de la música es el más evidente. Supongo que la circunstancia de no haber leído demasiado en aquél entonces jugó también un papel importante en la “elección” de la poética que dio lugar a aquel libro-experimento que fue también un intento de aprender a escribir. De hecho, el libro está dividido en dos secciones: Éxodo, en la que estoy buscando y aprendiendo a escribir, y Apoteosis, en la que he alcanzado la maestría en mi poética y, por tanto, ya sé escribir según sus reglas y a placer (obviamente, otro elemento clave de mi poética de entonces -y de ahora- es el hecho de ser de Bilbao...)



Poemas



Carretera

Impulso gregario
Calvario
Calendario escrito
Patíbulo

Oveja deshuesada
Aparta la lana con el cuchillo
Los ojos no
Los ojos de las ovejas
son lo más horrible que hay

Apenas duró un momento
El zumbido de la mosca atómica
Doble de queso en mi hamburguesa
César, qué tal andamos
Alirón, alirón. Sopa de ostras
Oé, oé, ajedrez
Cáñamo
Clavo
Café
Cayena
Yogurt y pepinillos

A veces mueren las botellas
estrelladas bajo mi ventana
A veces repito y repito
a veces, a veces, avestruz

Huevos santos manejados
por el malabarista de la aurora
Cómo se llega a ser lo que se es
Calvin Lomas
Truman Harris
Aviación de lujo bonapartista
Mano de mono
Betsabé la diosa

Almendras caen sobre el melocotón
radiante en almíbar saliváceo
Selvático, bíblico, erótico

Vallas de marfil y enrejados de aire
Suenan los vendavales en tu armónica
Encara la casa
la mirada inhóspita de la noche

Hay mayordomos que viven
en su propia habitación
y adoran escuchar todas las noches a sus amos
La habitación
La cama es negra azabache de toro
La piel pálida, color pétalo de muerte
Y las ventanas están enseñadas por coaguladas cortinas
La luna y el viento silvan afuera salvajes
Uvas y rosas
Cálices
Hélices de aroma tibio
Omelette
C’est moi dans la maison
Cry baby cry
Tus sonidos estupefacientes.
Subversión. Acción y efecto de subvertir.
Ant. Disciplina.
Subvertir. (1. Subvertere)
Tr. Trastornar, revolver, destruir.
(IRREG. Se conjuga como sentir).





Método

El sonido de un barril de cerveza vacío
golpeando el empedrado de la calle
al chocar con las líneas del mapa
es un buen final
para una buena canción.

Es un buen sonido
para escuchar en una canción.
Metal, cristal y zuecos.
Martillazos y rápido pasar
de las hojas de un libro.
Hay tantos libros distintos.

Está bien, está todo bien.
La vida es magia, colirio:
medicamento que se emplea
en las enfermedades de los ojos.

29 de Diciembre.
La calle lanza destellos
un bonito día de sol.
Soy el conserje de Corocoro:
población boliviana
en el departamento de La Paz.
Una nube de cobre fríe
en sartén suave un huevo mundo.
La reina dinamarquesa
es acariciada por el viento;
es tan exótica
su pálida belleza muelle.

Y si hoy se acabase la suerte.
Y si el azar nos cercenase
en una inmediata y absurda amitosis,
qué lacra de célula sería yo
en necrosis galopante.
Una comisión de directivos cerebrales
se reuniría para discutir
los procedimientos adecuados
para la reconversión de mi empresa.
Y qué iba a fabricar ahora
durante todas las horas
de días y sueños.
Esos ejecutivos serían
enfermos hombres de negocios,
el Gran Lago de los Esclavos
nundaría mi pequeño agujero
y yo me arrancaría las escamas
con velocidad de pájaro.

Quiero tu desnudo rojo,
mujer de Modigliani.
No quiero a Dios ni al Universo.
Te quiero a ti, animal precioso.





Fiesta


Pronuncia el Om
y escucha una firme y prolongada
ráfaga de ametralladora

Que no decaiga la fiesta
Orquesta de matarile
A ráfagas de ametralladora
está escrito el pentaedro
Girando hipnotizador
Gran yo-yo
Gran mazo de derribo

Fiesta
Cada uno lo lleva en la mano
Bola de conos de acero

Hay un caballo en la mente
que nos lleva arrasando ordenanzas
Hay un tanque cerebral
que es guerra total y apisonamiento

Puedo abrir fuego
Puedo derruir ciudades
Puedo cortar cabezas y disparar terremotos
Puedo ascender por encima
Desnudo, sin quemarme
Meando llamas y riendo
Soplando infierno mi caballo volador

Fiesta
Llevo mi guadaña ensangrentada
Brazo de cilindros asesinos

Sólo se escucha mi galopar
El Mundo agoniza ahogado
en humo y ascuas cuando paso
Ya es negro el Cielo azul
y desierta la Tierra de voz
Necesito el silencio de silencios
para mi ataúd de pleno descanso.