domingo, 21 de enero de 2007

CRISTINA MORANO


















Mencionada por:
Pablo García Casado
Elena Medel


María Rayo


Ángel Gómez Espada

José Daniel Espejo

José Óscar López



Javier Moreno


Antonio Aguilar


Marta Zafrilla


Bruno Jordán


José Manuel Gallardo Parga


Natxo Vidal


M. Cinta Montagut


Rebeca Álvarez Casal del Rey

Andrés García Cerdán

Alberto Chessa

Menciona a:
Elena Medel
Menchu Gutiérrez
Julia Otxoa
Concha García
Óscar Curieses
José Luis Gómez Toré
Ana Gorría
Eloy Sánchez Rosillo
Ana Mª Moix
Héctor Castilla







Bio-bibliografía


Escritora y grafista, trabaja actualmente en la agencia Tropa.

Curriculum literario:
Fundadora de las revistas Thader (1994-1996) y Hache (2004~).
1993: Finalista en el Murcia Joven de Poesía con el libro “A un hombre que se desangraba en los ceniceros”. 1994: Finalista del concurso internacional “Alcaraván” de Jerez de la Frontera (Cádiz). 1999: Las rutas del nómada, Aula de Poesía de la Universidad de Murcia. 2000: XI Premio Nacional de Poesía José Hierro por el libro La insolencia (Madrid, 2001). 2002: Participa en los Congresos sobre mujeres y literatura celebrados en marzo en Barcelona (Colectivo Mujeres y Letras, de Concha García y Cinta Montagut) y en Murcia (Consejería de Mujer y Juventud). 2005: Participa en el proyecto audiovisual sobre la violencia de género “Cárcel de amor” del MNCA Reina Sofía en Madrid, comisariado por Berta Sitchell. Ha publicado en revistas de difusión nacional como Turia, Barcarola y Ultramar.


Curriculum gráfico (catálogos o libros de arte):
2002: Cruz de vacío de Antón Patiño (comisario, Miguel Cereceda). 2003: Antología de Nicolas de Bussy (comisaria, Carmen Sánchez-Rojas Fenoll). 2003: Odysseus de Antonio Martínez-Mengual (comisaria, Isabel Tejeda) 2004: Scombraria, arqueología submarina en Cartagena (comisarios, Juan Pineda y Daniel Alonso Campoy). 2004: Desde el puente de los años, sobre Paul Celan y su esposa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, (comisario, Francisco Jarauta).







Poemas



Señoras

Por las mañanas acostumbro
a pasar por la cafetería,
me tomo dos cafés –uno contra mi espalda–
entre las limpiadoras que se duermen
sobre su propio desayuno.

Al otro lado de la barra
conversan las señoras,
las dueñas de las tiendas de mi barrio;
se llaman por teléfono,
son admiradas por ejecutivos,
hacen planes para pintarse las uñas.
Sus ojos no contienen desamparo,
sus cerebros no se deshacen
enhebrando palabras, ni átomos, ni perlas.
Las sigo y compro el Marie Claire,
las imito, finjo que soy respetable
en la cola del supermercado.




Una apuesta



Todas esas nenas que creían ser superiores
y ahora viven en sucios apartamentos
mientras esperan el próximo capítulo de la telenovela.
Ch. Bukowski


Me quedo por las tardes
a esperar el capítulo
de la telenovela.
Hay gente mirando,
pensando en ruinas y ventanas,
pensando que me estoy perdiendo algo
que siempre sucede fuera,
algún tipo de epifanía entre el alcohol
y la noche, como orgías improvisadas
en casa de alguna pava,
o ruletas rusas en discotecas
de las que salimos todos ilesos
menos uno,
y eso nos enseña bla, bla, etc.

Bukowski se ríe de mí y revuelve
mis zapatos de tacón en el armario;
parece feliz de verme perder
los últimos restos de valor frente a la tele:
apuesto a que lo es.

Le he vuelto a ganar.





Leones de bolsillo

Antes de que derriben las antiguas
últimas tiendas de la calle Platería,
los gatos y los perros las ocupan,
familias al completo de esas bestias sin dueño
marcan la calle y luego juegan
o duermen al primer sol del verano,
hasta que los pequeños habitantes
y sus coches invaden la ciudad
sin que su suelo deje de ser su territorio.

Amo la obligación de madrugar
a tales horas, el dolor de espalda,
la náusea hasta el primer café con leche
de la jornada, cada sensación
que me distingue como predador
famélico buscando su alimento;
antes de que las cosas agoten la mañana,
y nos vuelvan un ser pensante y aturdido.
El único momento en que el futuro
descansa por entero en mis colmillos.

3 comentarios:

José Manuel Díez dijo...

Mucho ritmo!!! Me gusta....

moisville dijo...

Hola, he leido tu texto sobre Eric/paul Celan. Comparto tu pasión por la obra del poeta, y supongo que tú compartirás la mía por la obra de Giséle.- Qué gran descubrimiento, al tiempo que leía las cartas cruzadas entre ambos, de esta mujer , a la que vemos afrontar el cambio que su relación sufre conforme evoluciona la enfermedad del marido. Ver su obra, otro descubrimiento, evolucionar al paso de la del esposo, así como la surgida tras su muerte, en temas, en trazos, surgir de nuevo el color con el paso de los años. Ha sido, y es, una gratficiante aventura.
No sé si este blog sigue abierto, y por tanto si leeras este comentario.
Soy Francisco Sánchez, te escribo desde Ubeda. Tengo plaeado ir en setpeimbre a Neuchâtel, donde si no hay nuevos retrasos, se inaugura el 4 de septiembre una exposición con obra de Gisele , en la Galeria Ditesheim.Es posible, casi seguro, que asistirá Eric Celan.çSaludos

Cristina Morano dijo...

Sigo adorando la obra de Gisèle y de Paul. Si concoces a Eric, te sacará una carta de la oreja, casi seguro. Es un magnífico mago. Dale recuerdos míos.


Cristina Morano