viernes, 22 de diciembre de 2006

LUCAS RODRÍGUEZ LUÍS

















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Bio-bibliografía
Lucas Rodríguez Luís (1978, Logroño) Ingeniero de estructuras. El koala que toca el didgeridoo, poetiza, ilustra, edita sueña, hace performances, relata. y además trabaja, es un puto animal .
Co-editor de Ed. del satélite http://www.delsatelite.com/ , el koala puesto en el ojo del tigre en el blog: http://www.elkoalapuesto.blogspot.com/
Obras: Queda lo Cotidiano (http://www.paginadenausicaa.com/, 2003) Sāmsara (4 de agosto, 2005) Casi sin Ganas (4 de agosto, 2006) Narciso en Sodoma (eclipsados, 2006) Sueños de Síntesis (baile del sol, para el 2007), Versus (sueltos poéticos, 2003) minimal (fanzine, 2005) Video-poemas (con música de Zea-Mays, 2005)
Colaboraciones: Voces del Extremo XVI (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2006), Tripulantes (2006), Cosas de Niños (2004), Cuentos por Encargo (2005)





Mi poética?
mi poética es necesidad
es ponerse la mano en el costado
tras la cuchillada para evitar no desangrarse,
mi poética es un lapicero a la inversa
apuntando hacia el cerebro,
es la saliva con sabor a sal
después de la dentellada,
una flor que brota de entre el asfalto
y aplasta a las botas que pasan por ahí,
mi poética es actitud y aptitud
es el mismo jersey que cuando era niño
es la manía de contestar a mamá
es un semicírculo que espera
a la mitad de un cuadrado,
mi poética espera en el banco
de la plaza del espolón de Logroño
con la cabeza hacia abajo.

Mi poética?
Inevitable.

Créanme.




Poemas



TODOS ESTOS POEMAS PERTENECEN A MI ÚLTIMO POEMARIO “POR ENCIMA DE MI CADÁVER” INÉDITO.


TRENES DORMIDOS.

Puede que la vida
esa orgullosa sin nombre
ni rostro
la vida
te haya ocultado bien
la mano donde escondía la china
y así,
los buenos ratos, los trofeos,
esos méritos que lucimos estúpidos
recen ocultos y burlones
como cuando los curas
nos bajaban a misa aquellas tardes
de nocilla y balón pié.

Puede que sea así
y muchos de aquellos títulos
que en la actualidad
todavía resuenan en tu cabeza
tengan algo de verdad.

Sí, tú
personaje de guiñol
de madera y colores
con tus estudios y tus bolsillos vacíos
y esos zapatos
siempre nuevos

tu ilusión quiero decir

esos zapatos bailando al compás
de las farolas en silencio.

Sí, puede que la vida
y esas cosas…
pero no, ¿lo recuerdas?

You are a fucking train
In a fucking dead line


No,

no les hagas
ni puto caso.




CIUDADANO QUIÉN.

Tengo la iniciativa
de un puñetazo encajado.

El diálogo habitual
de una acera tras el desfile.

Soy así, frío
como la nariz de un perro de presa
jugueteando entre tus piernas.
Eternamente mojado bajo esas nubes privadas
que te persiguen
con sus pequeños diluvios a domicilio.

Con esta cara de mala hostia
que dios me ha dado
haciendo rebotar cualquier gesto de buena intención
de los rostros que observo.

Me gusta ser quien no soy
aparentar lo que nunca quise llegar a parecer
y es que me importa muy poco
el resto de las cosas

hoy soñé que tenía tatuada en la cabeza una diana.



ESTRENO DE LA MAÑANA

Se cae la mañana
desde abajo
arden los dos extremos de mi barrio
su cielo se erige en colores
soberano burlón
todo cansa
las paredes que soportan el peso
la calzada
su envoltura
el constante murmullo
de una sirena sobre el asfalto
perdida, inmóvil, que anhela el mar
y a Ulises
y a toda su tripulación,
cobrando 50 por un completo.

Se cae
y en éste el afilado aguijón
que despliega Babilonia
lenta como el despertar de un titán
quedamos ensartados
tocados
y
hundidos.

1 comentario:

Óscar Garrido García dijo...

También espero junto a ti.

Claudio Rodríguez decía algo de la espera.

CLAUDIO RODRÍGUEZ
Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡Si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!
Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumbrarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿cómo voy a esperar nada del alba?
Y, sin embargo -esto es un don-, mi boca
espera, y mi alma espera, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.


Del libro “Don de la ebriedad” (1953), poema I del libro primero.


Fuente: http://www.danielcasado.com/web/contenido/Contrareembolso/cont_poemas020.htm