lunes, 4 de diciembre de 2006

DAVID GONZÁLEZ


















Mencionado por:
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Bio-bibliografía

David González: 1964: San Andrés de los Tacones, Gijón. Dirige la colección de poesía Zigurat, que edita el Ateneo Obrero de Gijón. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros: Reza lo que sepas (Eclipsados, 2006), El amor ya no es contemporáneo (Ediciones Baile del Sol, 2005), Tango azul (Universidad Católica de Córdoba, Argentina, 2005) y Anda, hombre, levántate de ti (Bartleby Editores, 2004). Sus poemas han sido traducidos al inglés, al alemán, al francés, al árabe y al húngaro.






Poética


Escribo para limpiarme por dentro.




Poemas


HISTORIA DE ESPAÑA: NUDO

Un nudo. Esto, explica la anciana,
fue lo último que hizo mi padre
con sus propias manos.
Un nudo.

Piénsalo.

Es lo último que hace ese hombre
con sus propias manos.

No estrecha entre sus brazos
a su madre, a su hermano o a un amigo.
No acuna en ellos a su hija recién nacida.
Tampoco le acaricia las nalgas a su mujer,
ni le acaricia los pezones, los pechos,
las mejillas, el pelo tan siquiera…No,

con ellas, con sus propias manos,
lo último que le permiten hacer a ese hombre
antes de fusilarle
y arrojarlo a una fosa común es

Un nudo, repite la anciana
para las cámaras de televisión
de un canal de historia. Historia
de España: de un tajo,

el entierramuertos cortó el cordel
que el padre de la anciana
se había atado alrededor del tobillo
para responder así a la pregunta
que horas antes le había hecho su mujer:

¿y cómo vamos a distinguir tu cuerpo
entre todo ese montón de cadáveres?

Mientras aparecen los títulos de crédito,
la anciana le da un beso al cordel,
y luego devuelve a su caja de pino
este nudo
que todavía nadie, repito, nadie, se ha molestado
en deshacer.


Este poema pertenece al libro “Anda, hombre, levántate de ti”. Bartleby Editores, Madrid, 2004.





LUTO
Me despiertan los obreros de la construcción
a golpes de sudor y de sangre.
Por los tejados se propaga una epidemia de gaviotas.
La mañana está de luto por la muerte,
en Rabat,
de otro artista del hambre:
el escritor autobiográfico,
natural de la región del Rif,
Mohamed
Chukri,
de sesenta y ocho años,
analfabeto hasta los veintiuno.

De tarde,
a las cinco,
asisto al funeral:
una misa cantada
que se me antoja,
y se me hace,
interminable,
debido,
quizá,
a que no me sé de memoria la letra de las canciones
y no puedo,
por eso,
unir mi voz a la de los demás.
Tampoco era mi intención.
No acepto la muerte,
no la celebro
y no la canto:

el hermano pequeño de F, mi vecina,
era un año más joven que yo
tan solo
y No Bebía
No Fumaba
No Se Drogaba

¡¡¡DERRAME CEREBRAL!!!

Ninguna regla
a la que atenerse
para seguir vivo[1].

¿Ves lo que te decía?, me pregunta F
cuando me abrazo a ella para darle el pésame.
Lo que me dijo el otro viernes,
en mitad de la calle,
a la altura de los Jardines del Náutico[2],
mientras que yo,
impaciente,
consultaba de reojo
el reloj que había a su espalda,
el reloj de La Escalerona:
la película estaba anunciada para las cinco,
y ya eran menos cuarto pasadas
y aún no había sacado la entrada.

¿Ves lo que te decía?, repite. ¿Lo ves?
¿Dónde está? ¿Eh? ¿Dónde está?


Tu hermano está ahora con los ángeles,
trata de consolarla el padre de Mohamed Chukri[3].


No, Haddu, no. Dónde está


Dios.


Este poema está incluido en mi libro “Reza lo que sepas”. Editorial Eclipsados, Zaragoza, 2006.





UN HOMBRE AFORTUNADO

Son las 09:00.
Procuro no hacer ruido al levantarme.

Ángeles duerme.

Voy al cuarto de baño
y me lavo las manos
y la cara. Entro en la cocina
y enciendo el fogón eléctrico
para que vaya calentando mientras

abro mi estuche
y saco el medidor de glucosa,
y le inserto una tira reactiva,
y saco el pinchador
y le inserto una lanceta.

Pínchate en la parte lateral de los dedos,
me aconsejó una enfermera en el hospital,
así no perderás sensibilidad en las yemas.

Acerco la gota de sangre
al extremo de la tira reactiva.
Al cabo de veinte segundos
aparece una cifra
en la pantalla líquida
del medidor de glucosa. 164.
Es decir: 34 mg por encima
del nivel normal de azúcar en sangre,
que antes de las comidas
no debería sobrepasar los 130
ni descender por debajo de 70.

A continuación, cojo la pluma precargada
(y digo pluma porque su aspecto y tamaño
son los de una pluma estilográfica)
y le retiro el capuchón,
y la giro suavemente
hacia delante y hacia atrás,
hacia arriba y hacia abajo,
diez veces,
hasta que la insulina se mezcla uniformemente.

Luego enrosco una aguja en el extremo de la pluma,
selecciono las unidades de insulina (12),
y me inyecto en el brazo izquierdo, por debajo de la piel.

Las 09:10.

Ángeles todavía duerme.
Su cabeza dentro del hueco
que ha dejado en la almohada la mía.

Vuelvo a la cocina
y me preparo el desayuno:
12 gramos de margarina,
60 de pan integral
y 200 cc de leche desnatada, sola,
con café, malta o té. Con café.

Miro a través de la ventana
mientras desayuno en silencio:

una mujer sacude una alfombra,

pasa el camión del butano,

el perro de un viejo marica
ataca ladrando a un patriarca gitano,
el gitano amenaza al perro con su bastón,
el perro retrocede pero no deja de ladrar.

Ángeles se da la vuelta en la cama.
La miro. Cómo duerme. Cómo sueña.

Y sé

que todo está bien,
que no tengo ningún derecho a quejarme,
que soy un hombre afortunado,
que no le puedo pedir más a la vida,
que es suficiente

con que ella

esté

ahí.


Este poema está incluido en mi antología “El amor ya no es contemporáneo”. Ediciones Baile del Sol, Tenerife, 2005.






[1] Poema de Ramón Santana, de su libro Si te duele al tragar (Asociación Crecida, Huelva, 2002).[2] En esta plaza triangular se alzaba el Hospital de la Caridad, derrumbado durante la Guerra Civil.[3] En El pan desnudo, de Mohamed Chukri, página 16 (Círculo de Lectores, Barcelona, 1992).

13 comentarios:

sub/lunar dijo...

Hola David,
me gustaron muchísimo tus poemas.
Te saludo desde Brasil
y te envío esta tentativa de
traducción de "Historia de España: nudo" para mi
lengua portuguesa,
saludos
Carlito

HISTÓRIA DE ESPANHA: NÓ

Um nó. Isso, explica a anciã,
foi a última coisa que meu pai fez
com suas próprias mãos. Um nó.

Pense nisto.

É a última coisa que faz esse homem
com suas próprias mãos.

Não estreita entre seus braços
mãe, irmão ou amigo.
Neles não aninha a filha recém-nascida.
Tampouco acaricia as nádegas da mulher,
nem lhe acaricia os mamilos, os peitos,
as faces, os cabelos que fosse... Não,

com elas, com suas próprias mãos,
a última coisa que lhe permitem a esse homem fazer
antes de fuzilá-lo
e atirá-lo numa vala comum é


Um nó, repete a anciã
para as câmeras de televisão
de um canal de história. História
de Espanha: de golpe,

o coveiro cortou o barbante
que o pai da anciã
havia atado ao redor do tornozelo
como resposta à pergunta
que hora antes lhe havia feito sua mulher:

e como vamos distinguir teu corpo
entre todo esse monte de cadáveres?

Enquanto aparecem os créditos do filme,
a anciã beija o barbante,
e depois devolve à sua caixa de madeira
este nó
que ninguém ainda, repito, ninguém, se deu ao trabalho
de desfazer.

pilar dijo...

Como el filo de una navaja toledana. Limpios, infalibles. Gracias por tus poemas David.

David González dijo...

Gracias a ti Pilar, y a sub/lunar, por vuestros comentarios sobre mis poemas. Abrazo fuerte y solidario a los dos.

pol dijo...

hola david.

te escribo desde la admiración, y cierta semejanza.
soy un indudable ignorante de nuestro panorama pero sé cuándo hay algo bueno en un texto porque me revuelve por dentro. y tus textos lo consiguen.

tengo algunos escritos que quizá tenga algo; puede que mucho, puede que poco, puede que nada. pero me gustaría poder enviarte algunos.

si tienes tiempo y te apetece, escríbeme a castellano.p@contrapunto.bbdo.es, o en mi blog, aunque no le presto demasiada anteción (internet y yo nos llevamos a patadas).

gracias de antemano. a seguir en la brecha.

un saludo.

pol.

marcel cons dijo...

leyendo su poema rememoro a Brecht, puesto que lo suyo es de lo mejor de esta pagina y porque yo como mi admirado Celaya : "maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales". Desde este paraiso britanico al sur de España le envio un afectuoso saludo, marcel cons pazo, escritor y poeta.

David González dijo...

Gracias, Pol...Gracias, Marcel...Os mando un saludo desde este norte de España, desde mi ciudad gris...Seguiremos en la brecha...Abrazos...

Pedro B. dijo...

Hola, David. Me sigue pareciendo que tus poemas son honestos y molestos (no para mí), y que te echaremos de menos en la próxima edición de Versatil.es. Yo también, entre otras cosas por que ya no podré fumar entre acto y lectura con la misma tranquilidad.

Sigue dándole a la metralleta, tronco!

Luciérnaga dijo...

No sé si leerás esto pero...

Además de decirte que tu poesía me parece increíble, sentida, inteligente y realista, y que me emociona, quería decirte que hoy me he levantado un poco floja y he leído una entrada en tu blog, en la que más o menos venías a decir que a pesar de que los editores te digan que no, tú continúas, y gracias a eso haces, avanzas y llegas. Pues esa entrada, aparentemente insignificante, me ha dado fuerzas para continuar y seguir haciendo (no poesía, eso se hace solo).

Así que gracias.

Un beso, Lucía.

nery tello dijo...

Como dicen ustedes, este tío es muy bueno en sus poemas, para mi ha sido muy revelador, me gusta un poema en especial, trata de por qué no se corta el pelo.

Nazgul dijo...

Me han gustado tus poemas, David, en especial el de "Historia de España: Nudo", creo que ahora, con lo de la memoria histórica y tal, está de plena actualidad, pero el poema sangra por sí mismo.
Creo que dentro de poco saldrán algunos poemas míos aquí, en las afinidades. Espero que puedas leerlos. Recibe un saludo de tu colega en las letras...

José Alfonso Pérez Martínez

Nazgul dijo...

Otra cosilla, David: ¿cual es la dirección de tu blog? me gustaría echarle un vistazo.
¡Un saludo!

Alejandro Lérida dijo...

Sencillamente gracias por dar rienda suelta a tus palabras, que sin duda respiran sin asistencia mecánica (algo tan poco corriente en estos tiempos, ay, de tráfico de influencias y otras musas que no hacen más que meter el codo). Está claro que tienes algo que decir y lo dices, sí, con una naturalidad que se agradece, ya digo, sin respirador artifical, porque suenas simplemente a ti. Pues eso. Gracias, por permitir que tu poesía no sea,tomándole a un amigo prestada una metáfora, "como un pez que se asfixia en un cajón, mordiendo el aire de lo que no hemos dicho". Sin más, sigue a tu aire, que no te contaminen otros ruidos ni otros cantos de sirena adinerada.

Por si te interesa alguna vez, mi dirección de blog es: http://enarmascontralasoledad.blogspot.com/

juan carlos olivas dijo...

David, permítame saludarlodesde Costa Rica, he leído varios libros suyos, me resulta interesante su visión de un "realismo sucio" en su poética que se aleja de las tendencias tradicionales a que nos tienen acostumbrados, me gustaría seguir de cerca a otros poetas como usted y asimismo compartir algo de mi obra. Mi blog es: losuciodelosangeles.blogspot.com

Un abrazo cordial,

JCO