jueves, 23 de noviembre de 2006

JOSÉ BLANCO

























Mencionado por:
Agustín Calvo Galán




Menciona a:
Armando Rivero
Roberto Mezquita
Sergi Quiñonero
Txaro Sierra
Miguelángel Zorrilla




Bio-bibliografía
(Barakaldo, 1965), poeta visual y discursivo, escribe desde que tiene uso de la lengua, a la que perdió el respeto tras su paso por el Taller Literario La Galleta del Norte, de su misma localidad. Sus primeros libros, Las obras de la mar. Las obras del amor y Cuaderno de bitácora fueron distinguidos con los premios “Arcipreste de Hita” y “Mariano Roldán”, respectivamente, a los que siguió la doble edición de Mira mi corazón preso en el ámbar de los instantes eternos, en la Ed. Baile del Sol de Tenerife, y como libro-objeto con la madrileña Ed. Diógenes Internacional. Un nuevo libro, Las nubes, acaba de ver la luz, de nuevo de la mano de la editorial canaria Baile del Sol. Desde 1999 coordina la revista de ensamblaje Metamorfosis.

http://www.joseblanco.org/





AUTORRETRATO

Camino por el borde de las dunas
Azotado por el viento
Quemado por el sol

Escribo poemas

Como quien levanta una casa
Con la única herramienta
De su mirada


(Del libro Cuaderno de bitácora, Ed. Ánfora Nova, Rute-Córdoba, 2000)





Poemas


STRICTLY RHYTHM
(Para una teoría de las relaciones humanas)

De todos los objetos que conservo
sin duda el que prefiero es un vinilo
quebrado por la furia, que enmarqué
como fetiche póstumo un tiempo
entre tú y yo. También es un retrato,
donde una sombra trunca las sonrisas
con anticipación al desenlace.
Bien mirado, dibuja un mapa en torno
al preciso lugar del desencuentro,
esquema de una ruta desgastada.
Si a este espejo picado que refleja
lo que somos velando lo que fuimos
le incorporamos sendas manecillas,
marcarán un vacío temporal,
como una herida abierta entre las dos
y las seis.



_______El final de nuestra historia
no estaba escrito, no, sino grabado.
El retrato, reloj, espejo o mapa
aún suena a treinta y tres revoluciones
con la crepitación de la memoria,
hasta que cae la aguja en la fatídica
franja horaria, y restalla el desacuerdo.

Esto me hace pensar en cuántas veces
no se acompasan nuestros corazones,
y cómo armonizar en contrapunto
es verdaderamente extraordinario.
Todo termina siendo una cuestión
de ritmo, y compartir es completar
todas las vueltas por los mismos surcos
en las caras A y B de nuestra vida.

Sabemos lo que puede dar de sí
cada tema. Si hay algo que salvar,
tendremos que grabar un nuevo disco.

(Del libro Mira mi corazón preso en el ámbar de los instantes eternos, Ed. Baile del Sol, Tenerife, y Ed. Diógenes Internacional, Madrid, ambas en 2005)








AMOR EM PAZ

Usted quisiera arrancarme los dientes
para que mi beso fuese aun más dulce,
y sumisa mi boca desnacida
dependiera del flujo de su pecho.

Mas no soy yo cuando usted amamanta
el rostro prematuro de un cadáver,
ni es amor la obstinada ceremonia
que favorece tanta indefensión.

El amor marca un tiempo sincopado
al corazón, que apunta las maneras
del ladrón con el alma dadivosa:
de cuanto hace acopio se desprende.

Para dejar de oír a las sirenas
hube yo mismo de aprender su canto,
extraviando a mi vez los corazones
hallados a merced de las mareas.

Ahora la escritura me devuelve
los pecios que sustentan la memoria
sobre la arena blanca del olvido
y procuran refugio y paz y amparo.

Con todo he conservado esta sonrisa
idéntica a defensa o dentadura;
si el beso que le doy a veces duele,
entienda usted que el alma está completa.

(Del libro Las nubes, Ed. Baile del Sol, Tenerife, 2006)







CORAZÓN DE PIEDRA

la tormenta infinita de la entrega
Jesús Aguado

Dices tener un corazón de piedra,
que se ha ido endureciendo con los golpes
y los años, y actúa como un lastre,
si bien, qué más quisieras que elevarte
al cielo bien sujeto de las sábanas,
o mejor, de La Bella si es el caso.

En cambio, ya no sufres como antes,
es cierto: se acabaron las miserias,
pero has cancelado tantos vuelos
que ya ni al escribir versos despegas:
no rimas hélices en tus hangares,
ni mides acrobacias con los dedos.

En resumen, consigues eludir
la tormenta infinita de la entrega,
que obligara a modificar el rumbo...
Pero no logra un corazón de piedra
amortiguar los pasos de la muerte,
al contrario, retumban por el pecho.

Tú sigues divagando a ras de suelo,
cuando, ¿sabes?, para ganar altura
has de jugarte el verso y la mirada,
rompiendo la barrera del sentido.
¿No añora, acaso, tu vivir en blanco
la intensa inspiración del kamikaze?

La vida sigue estando en otra parte,
no envasada al vacío en la memoria,
sino donde la sombra del amor
nos abisma. Y para ganar su altura
has de entrar en barrena en unos ojos,
y no cerrar los tuyos cuando saltes.

(Del libro Cuaderno de bitácora, Ed. Ánfora Nova, Rute-Córdoba, 2000)


http://www.joseblanco.org/



1 comentario:

Martín Zúñiga dijo...

un abrazo peruano agustín, felicitaciones y buen viento para este viaje que inicia el proyecto en españa.
martin.-