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Óscar Aguado
Sara Herrera Peralta
Layla Martínez
Agustín Fernández Mallo
Eduardo Fraile
Sergio Gaspar
Mercedes Parada Deu
José Pablo Barragán
Eva Gallud
Bio-bibliografía
Adriana Bañares Camacho
(Logroño, 1988). Estudió
Filosofía en las universidades de Valladolid y Bayreuth (Alemania). Co-edita la
publicación independiente La Fanzine y formó parte del colectivo literario
COLMO. Es autora del libro-blog
La niña de las naranjas (Ediciones
Emilianenses, 2010; X Beca de Jóvenes Artistas “Con Proyección”), los poemarios
La involución cítrica (Origami, 2011),
Engaño Progresivo
(Fundación Jorge Guillén, 2012) y
Ánima Esquiva (Origami, 2013), y la
novela breve
Eis (Editorial Ámbar, 2013). También ha participado en
varias antologías, como
Viscerales (Ediciones del Viento, 2011) y
Poetrastos
(LVR, 2011). Coordina la antología de poesía erótica
Erosionados
(Origami, en prensa) y el blog homónimo (
erosionados.blogspot.com).Conduce un
programa sobre literatura underground y publicaciones alternativas,
Fosfatina,
en la radio online CCK. Administra el blog
La niña de las naranjas (
awixumayita.blogspot.com)
Poética
Sueños lúcidos, despertar imposible, infancia de inviernos
fríos en el patio de la abuela y no haber vivido nunca en la costa ni cerca de.
Aracnofobia, muñecas rotas, sucesos.
Poemas
Mi lengua no alcanza la
distancia
La vigilia patenta la distancia
si no recuerdo.
Si te pienso como un inicuo
personaje de mi vida
dejo de tener miedo. Pero quién
me salva de la noche
de los sueños que recogen y
reviven los mejores momentos.
-Me arden los labios y
los ojos-
Mi cuerpo despierta muerto.
Mi cuerpo despierta muerto. Suben
hormigas por mis piernas
y caigo
y me rompo.
Este frío que me adormece me
arrastra a ti.
Trato tanto de encontrarte aunque
ya no seas tú
ni yo quien sueñe
con mi lengua cansada suplico en
voz baja
pero no alcanzo la distancia.
Mi lengua no alcanza la
distancia.
Mis palabras no llegan. Resbalan
por la noche por
las comisuras y las pestañas y me
arden los labios
y los ojos.
Mi lengua no alcanza la
distancia.
Abril trae el recuerdo de una
ausencia
Trae tanto tu rostro
como tu dolor y el incontinente
llanto de la primera noche
en tu terreno.
Cuando nuestra desnudez parecía
anticipar un para siempre
que hoy cumple dos años muerto.
De Engaño Progresivo
La
noche de los muñecos vivientes
Dicen
las hijas que hoy no tienen hambre.
Qué inmadura parece la felicidad
cuando se sufre. Qué tonto el desamor cuando se alcanza el desencanto.
Las
muñecas más bonitas son las muertas.
La mirada inexpresiva del ánima
esquiva en la cama del forense. Hoy las niñas dicen
que no tienen hambre.
sus vientres llenos de
espacio.
des, pa, cio
[como
si comer fuera una cuestión de tiempo]
porque vivir es una cuestión de
tiempo.
sus bolsillos llenos de sobres de
ketchup:
preparan
la
herida como parte del decorado y el silencio
como
dogma de fe - estigma
contra lo real.
De Ánima Esquiva
Dancing
Barefoot
nuestros zapatos se han quedado
en casa
con la lluvia
nuestros zapatos se han quedado
en casa
en el desierto
y en las baldosas secas de un
tiempo
árido
que no cupo en nuestras manos.
nuestros pasos parecen firmes
(pero nos tambaleamos)
caminamos tan solas
a pesar de todo
porque
todo este camino rutinario
es parte
de una huida
que escribimos con palabras
minúsculas
y esperas en el frío.
la tierra se cubre de blanco. es
un luto diferente al nuestro / nuestro luto de tela de lija negra sobre
nuestros cuerpos helados
estas pieles frágiles que evitan
el roce
estas pieles viudas de sí
que se corrompen hasta el
deshielo
mientras bailan descalzas sobre
la nieve.
De Engaño Progresivo
240
Llorar más de tres veces.
Durante, antes o después de un “te quiero”. Antes o después
de follar, antes o después....
durante un latido
un llanto en un latido. La duración y el equilibrio de una
manecilla de reloj.
Una manecilla estática en un reloj sin pilas.
Silbar, susurrar.
La imaginación me viola mientras me penetras, pero ni
siquiera yo soy capaz de darme cuenta.
Hasta el final.
Quién es quien me está matando,
quién es quien me está martirizando.
Soy quien introduce tornillos, lentamente, a rosca, poquito
a poco, quebrando el cráneo, secando el cerebro, como una esponja, un lienzo de
óleo quebrado, colores, rosa, negro, oscuridad.
I've seen
a darkness.
Y solo el dolor me hace eterna o ignorante, quizá ambas
cosas; las dos son lo mismo.
Borrar la existencia en un gemido, un mordisco. Borrando mi
angustia, convirtiéndome en un cuerpo.
Vulgarizar mi cuerpo para poder reconocerlo hermoso después.
Eso me haces, por eso te quiero.
No quiero jugar al recuerdo, ni a los celos, ni a la
tentación de un reencuentro.
No quiero perder.
No quiero perderme.
No quiero perderte.
No quiero jugar al juego del caracol.
Esta espiral, estas ganas de hundirte aun sabiendo que de
ese barco tampoco yo podría salir indemne.
El recuerdo de lo efímero, el silencio.
No sé reaccionar, no quiero verte aunque imagino que vuelvo
a tocarte.
¿Por qué?
¿Por qué siempre me hice a la idea de que terminaría, para
evitar llorar al final, y en cambio ahora no soy capaz de pensar en finales
porque ya estoy llorando antes de terminar?
¿Por qué no dejo de pensar en la eternidad?
De La Involución Cítrica
Se me han caído las
disculpas
Se me han caído las disculpas. Perdona, cuando llueve peso /
me ralentizo. Cuando llueve me agoto. Termino sola o me contengo. Y ahora
me roen las prisas por el pelo mojado y me distraigo / soy
carne o soy escombro.
A mí han de venir trepan(an)do los ratones,
como a una Cenicienta a la que no se le perdona el descuido.
La fábula no vendrá a salvarme.
Tiran por el cuarto los botones y las agujas a mí
sácate la sangre, tenemos sed
y me desprendo. Soy la carne cadáver en carne viva antes de
las doce
no vengas a mojarme
me convierto en hiedra.
A mí han de venir a roerme las disculpas.
Perdóname, roguemos a la Virgen: llena tú eres de rabia.
Me quedo aquí o me voy. Espérame, llegaré tarde
llueve.
Me ralentizo.
De Ánima Esquiva