lunes, 1 de septiembre de 2014

DIANA RODRIGO RUIZ



Mencionada por:

Menciona a:
Hipólito García (Bolo)
Blas Muñoz Pizarro
Eugenio Arce
María del Carmen Matute
Presentación Pérez
Rafael Sarmentero
Elisabeth Porrero
Ramón G. del Pomar
Antonio Gamoneda
Juana Pinés Maeso
Elisa Cebrián Salé
Davinia Pazos
Miriam Ruiz Polo
Manuel Juliá
José Corredor-Matheos
Nicolás del Hierro
Miguel Galanes
José María González Ortega



Bio-bibliografía

Diana Rodrigo Ruiz (Ciudad Real, 1978) es licenciada en ADE por la UCLM y diplomada en Gestión del Mercado Cultural y del Ocio y en Animación Lectora por la UNED. Ha sido traducida al braille, inglés y francés e incluida en las antologías “Antología el nacimiento de Cernuda”, “Antología Rota”, “Inmaduros 26”, “Poesía Española. De la Generación del 68 a la del 2000”, “Antología Homenaje Generación del 27”, “Diez Años, diez sonetos”, “La palabra desnuda”, ”Gotas de esperanza”, “La palabra herida”. Entre los premios obtenidos destacan “Premio Poesía Joven Miguel Hernández”, “Memorial Bruno Alzola”, “Premio Narrativa y Poesía Joven Ciudad de Tomelloso”, “Premio Poesía Ángaro”. Dirige el Club de Lectura de la Biblioteca de Miguelturra y colabora en prensa, televisión y radio, donde desarrolló el espacio radiofónico y literario “Página (h)Onda”. Ha publicado “Laurel” (Amargord Ediciones, 2014), “Parque de Sombras” (Accésit Premio Ángaro, 2010), “Origen” (Premio Carta Puebla, 2006) y el libro-cd “La Voz de los Jóvenes” (GLG, 2002).





Poética


V


A veces, cuando las palabras no me alcanzan,
un murmullo extraño me detiene en las calles:

Poesía desde la inmensidad de todo.

Entonces me sumerjo en su búsqueda,
ansiosa de su voz, de la caricia tibia
                                                         de la palabra…
Desde la belleza al silencio,
desde el sentimiento
hasta la metáfora enredada en la bruma.

A veces, cuando todo es desconocido,
y la vida parece desnuda,
se pueblan los segundos de plenitud
y todo es claro…
todo es perfecto, en sutil armonía
con los pensamientos.

De Origen (Premio Carta Puebla, 2006)




Poemas


CINCO DE MAYO


Cinco de mayo
y yo te escribo un poema.
Trato de escuchar en silencio
como sería tu voz...
ya no la recuerdo.
Son tantos los días y los meses,
que he permanecido alejada de tu lado.

Tantos, que quiero recordar tu rostro...
pero te desdibujas lentamente.
Quiero sentir tu aroma,
a jazmines del parque de al lado,
pero se desvanece entre mis dedos.
¡Ah, qué lástima... es ya tan difuso ese amor!   

Hoy hace un año y ha pasado el amor
y también el tiempo,
y nosotros hemos cambiado tanto
que nos hemos perdido para siempre en el recuerdo,
en la triste serenata
que acompañaba a tu mirada tierna.
Y hoy cinco de mayo te recuerdo
para morir de madrugada como tu beso.

De La Voz de los Jóvenes (GLG, 2002)




I

Está todo tan triste para ser primavera.
La amistad era un río de alegría en mi casa,
y ahora las arañas tejen con luz y gasa
guirnaldas melancólicas junto a la enredadera.

Como ecos profundos y bajo la escalera
crepitan los recuerdos. El tiempo gira y pasa,
y el huracán de risas que inundaba mi casa
es un hondo silencio brillando en la vidriera.

Derramamos la copa con excelente vino,
de la mano bailamos aquella melodía
y en entrañable círculo hablamos del destino.

Y ahora, que los árboles en sutil armonía
tararean al viento su son de desatino,
la soledad me augura su amarga compañía.

De Parque de Sombras (Accésit Premio Ángaro, 2010)



LÍRICA LUZ…

Lírica luz desnuda tus ojos.
Bucólica y sicalíptica en la noche del sábado tu voz.
Erótica línea delgada tus manos engarzadas a mi espalda.
Quiméricos esos instantes que ahora retomo en esta caligrafía:
signos silenciosos de las emociones
y malévolas letras que se lanzan hambrientas sobre nuestros espíritus.

No sé si este ímpetu del alma mía me arrancará las hieles
hendiendo en mi carne —como castigo—
el coraje de esta pasión desenfrenada,
no sé si la ternura que me doblega
será después zarpa de fiera o espina de zarza,
no sé si tanta alegría inconfesable
se tornará —cual fruto recogido— fresa tras la flor…
pero nada de eso me turba,
no me inquieta el ánimo:

Solo abro los brazos hacia ti…
                                                tú,
                                                     mi refugio bienhallado.

De Laurel (Amargord Ediciones, 2014)

sábado, 2 de agosto de 2014

MONTSERRAT GARCIA RIBAS

















Mencionada por:

Menciona a:
Roger Costa-Pau
Montserrat Rodés
Rosa Font Massot
Antoni Clapés
Carles Camps Mundó
Víctor Obiols
Víctor Sunyol
Feliu Formosa
Francesc Garriga Barata
Miquel Bezares
Arnau Pons
Marc Masdeu


Bio-bibliografía

Nací en Castellbell i el Vilar (Barcelona) en 1964. He publicado los poemarios: Com l’últim joc de mai (Palma, Moll, 2010, Premi de Poesia Bernat Vidal i Tomàs) y Luz fue (Girona, Curbet Edicions, 2014, Premio Vila de Martorell de Poesía). Próximamente publicaré Les harmonies fràgils (Girona, Llibres del Segle, 2014). Colaboro en la revista digital de cultura Núvol con artículos de crítica literaria, sobre todo de poesía. Soy licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Barcelona y en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona, donde también cursé estudios de Magisterio. Vivo en Manresa (Barcelona).


Poética

Mi poesía se inscribe en la tradición poética del silencio, que sitúa la palabra y su soledad esencial como centro, intentando recuperar la inocencia de la palabra originaria, siempre nueva, siempre descubierta por primera vez. Cada uno de mis libros es un solo poema en fragmentos: una voz que desea expresar la fragilidad e incertidumbre del mundo actual (la vida, las relaciones, el amor…).

Como afirma el poeta Jesús Alonso Burgos en el epílogo del poemario Luz fue: “Una poesía que intenta captar esa palabra esencial, apenas un aliento, que hace posible el lenguaje, y con él la designación del mundo. En la poesía de Montserrat Garcia Ribas esa palabra esencial que hace posible las demás, que al decirse pura y simplemente comienza a construir el poema, es “deseo”. El deseo abre la casa del ser para que en ella entre lo que el deseo significa y convoca: el amor, los cuerpos, la mano que recorre, la posesión, el latido, el vértigo de la ausencia”.



Poemas

Del poemario Luz fue (Girona, Curbet Edicions, 2014):


En los lugares forjados sin sueño florecen
pequeñas utopías, el eco fronterizo
o la mirada al borde de lo oscuro,
donde el rubor perdido aún existe
desdibujando lo más próximo.

El pálpito nos salvaría de la disolución
desde esta añoranza.

***

Hunde en mí ese recuerdo que flaquea
en la alquimia lenta de tu voz.

Tal vez su nulo porvenir
que tanto nos seduce
con la nostalgia de otro tiempo,
como una canción triste.

***

Y ahora renunciaré a tus manos,
al laberinto que nos une.

Ya nada acecha. Tan lejos
un solo amanecer.

***

Temblor.
Como incienso entregado.

Insomne.
Vagando entre tus mitos.

***

Sólo un gesto furtivo
que no sabe que cuenta
hasta la levedad.

Y el regreso desborda las raíces:
casi la luz
de los modos de amor.

***

Y entonces fue el ardor,
como norma de sangre absoluta.

Y nada surgió de esa luz
que no nos conmoviera.


sábado, 12 de julio de 2014

ANTONIO FLORES HERRERA



Mencionado por:

Menciona a:
José Luís García Clavero
Antonio Monterroso
Soledad Zurera
Catalina Jaén
Enrique Sánchez Campos
Manuel Ortas
Antonio Varo Baena



Bio-bibliografía

Antonio Flores Herrera, granadino (cordobés de adopción), de padre onubense, madre jienense, bisabuelo  italiano y bisabuela cubana, aboga lógicamente por el mestizaje, frente a la pureza de las cosas.
Ingeniero Técnico Industrial y Licenciado en Filosofía Pura por la Universidad de Sevilla, acabó no ejerciendo ni de lo uno, ni de lo otro.
Su vocación poética le ha llevado a congresos, lecturas, jurados, certámenes... y todo aquello que cada vez considera más, la antítesis de la poesía.
Ama el misterio  del gato, la pluma de Quevedo,  el genio de Charlot, la luz de María Zambrano,  la garganta de Camarón y el regate de Messi.
Ha publicado en textos poéticos:
Regreso de las Sombras, El vuelo de Ícaro, Diccionario del vino, Partitura flamenca, Paradojas, Retazos del pasado, Cero a la izquierda,  A  la deriva,  De Rerum Natura y Dafne o la evasión del amor.



Poética

Poíesis (la poesía) es, ha sido y será siempre, un hacer con palabras. Un modo – igual que otro cualquiera – de obrar en las cosas; tan igual como el del artesano del barro, de la madera o del metal. Poietés (el poeta), utiliza las palabras como herramienta, y el resultado, tà poiémata (los poemas) son algo muy distinto de ellas. También la vasija es algo distinto del lodo con que está hecha, y un galeón no es sólo madera; como tampoco una casa es ladrillo sobre ladrillo.  Pero la poesía es siempre suspecta, porque en el fondo, lo que más profundamente pone de manifiesto, es el fracaso de la comunicación humana por la vía del lenguaje. Su “estado natural” es el soliloquio; jamás el coloquio. Porque poesía es soledad, refugio, morada del “yo”. Su necesidad es consecuencia del vacío que provocan en el hombre, las limitaciones de la locución.Y si de poesía no se puede hablar pero su necesidad es manifiesta, lo mejor será callar y esperar a que aparezca.  




Poemas


Parece, mar, que luchas 
                                               -¡oh desorden sin fin, hierro incesante!-
                                               por encontrarte o porque yo te encuentre.
Juan R. Jiménez
                                               (Diario de un poeta recién casado)  
           

Llevo tu corazón en mi equipaje,
caliente aún, bajo la losa del tiempo
que no cesa, mientras el fin del mar
te espera embravecido, para depositar
tu eterno amor con las estrellas.

Brotaron margaritas en tus dedos
aquel hermoso día
y fueron las espinas de la rosa
grilletes en mis puños,
que solo los alisios de aquel cabo
pudieron liberar,
para ceñirme al sol de tus caderas.

Vuelve allí: donde la tierra se inclina
ante el inmenso azul que sobrecoge
esa piel de las rocas persistentes,
y mécete en la balsa de aquel sueño
que yo,
sin brújula ni norte,
vendré para buscarte.

Pues la espuma que limpia ha de cubrir
la seda de tus manos,
me anunciará oscilante
que el faro es tu remanso.

                                                     ( Del texto inédito Testimonio)





                                                             a M.C.
No hay nada que decir, ya todo ha muerto,
tiramos por la borda hasta lo vivo,
huyendo uno del otro; un fugitivo,
que cruza la frontera del desierto.

Vivimos muchos años a cubierto
en tanto el corazón se hizo cautivo
del gozo y la pasión, tal vez motivo
de hacer que cultiváramos el huerto.

El huerto dio su fruto. Se secó;
no hay nada que ya brote entre el follaje
hicimos por la vida un largo viaje;

el tren que nos llevaba se paró;
el tiempo nos dirá, quien en peaje,
pago mayor tributo en equipaje.

                                                           (Inédito)





                                                                                                           …
triunfará del olvido tu hermosura
                                                           Francisco de Quevedo y Villegas


La pálida luz que envuelve la muralla,
dicta su sentencia inexorable
bajo el imperio de los faroles,
y nuestro tiempo tan errante,
no pudo aprender aún
a cincelarnos la mirada.
Es pronto, amor, todavía
y ya el crepúsculo de Córdoba
peina tus sienes de plata adolescente.
Hay laurel en los balcones
y, ebrios los naranjos, quiebran sus brazos
tras la estela que derrama
tu sombra de hermosa muchacha.

Sí. Cada ciudad huele distinta.

Mas si los cuerpos se obstinan en ser roca
y tus ojos no columpian
su esplendor sobre los míos;
si nuestro sueño se esfumó
como la niebla de Diciembre
y tu boca de topacio
fue tan sólo un cataclismo
que arrasó la tibia noche de oropéndola,
¿A qué el aroma milenario de estos frisos
cuando los labios no den más miel
y no pueda lamer este latiente corazón
el sabor a mar de tu saliva? 

(Del texto DAFNE o la evasión del amor, Detorres Editores, 2014)

sábado, 14 de junio de 2014

CALIXTO TORRES



Mencionado por:
Rafaela Hames Castillo
Menciona a:
Antonio Enrique
Javier Sánchez Menéndez
José Manuel Martín Portales
Antonio Luis Ginés
Julián Cañizares
Jesús Urceloy
Ramón Rodríguez Pérez
Bartolomé Delgado Cerrillo
Álvaro Campos Suárez
Antonio Monterroso
Jorge de Arco
Rafael Pérez Castells
Enrique Pleguezuelo
Catalina Jaén
Rafael Ruiz
José Luis García Clavero




Bio-bibliografía

Calixto Torres (Fernán Núñez1967). Poeta y editor.
Como poeta ha publicado los siguientes libros:
Suspiros de vida (Ayuntamiento de Fernán Núñez1995). Desde el corazón de un poema, (Diputación Provincial-Ayuntamiento de Fernán Núñez, 2000). Romance de las voces negras, (Editorial Camino, Córdoba). Poemas al viento (Colección Tierra de Poetas, Córdoba). Carbón (Colección AÑO XIII, Córdoba). Carbón y otros poemas (Colección Sentires, Córdoba). También es coautor del libro: Semana Santa de Fernán Núñez, Historia Imagen y Poesía. (Detorres Editores, Córdoba, 2013).
En su faceta de editor:
Desde el año 2005 dirige Detorres Editores, editorial enfocada principalmente en el apasionante universo de la poesía.
Coordina varias colecciones de poesía: Tierra de PoetasAño XIIISentires.
Del mismo modo lleva las riendas de Suspiro de Artemisa, revista de poesía  de publicación bianual.

Es y autor del blog literario: Versos Vírgenes
Pagina web: Detorres Editores





Poemas


                                                  De carbón y otros poemas, Colección Sentires, 2014.

 aún quedan agallas aún labios inquietos
un puñado de honor y algo algo
de dignidad ganada a pulso
al reflejo de las ascuas
candentes extirpadas a la tierra 
                                               
la vida generaba claridad
al mezclarse con el sudor de los míos
los de mi sangre los de verdad

un mañana provisto de decencia
                                                        se apagó
como la llama que
aturde al leño ya consumido






enseña la vida
                                         
a cada paso
en cada mirada
tras de cualquier esquina inadvertida o
simplemente sentado sentado sin
la impostora necesidad de surcar arenas movedizas sin
escuchar el sufrible canto desafinado
deslucido y bastardo de una sirena agónica
con los cuerdas vocales encalladas de entonar
la melodía más infame
enseña a labrar surcos ajenos
a veces incluso antes de estimar la llegada
bastante antes de intuir las desdichas de
saborear lo inseguro de
intentar querer comprender algo incomprensible





 la suerte está echada
aromas a sándalo derraman
su esencia más sutil más emotiva más
                                                                  no sé
ya todo es diferente
                                   al menos distinto
quizá nada sea cierto
                                     quizá

los haces de luz encandilan ya
el horizonte se abre
a un nuevo propósito
                                     ocupa su sitio y
el danubio azul de strauss                         
susurran tras su sombra los olivos