miércoles, 12 de noviembre de 2014

sábado, 1 de noviembre de 2014

MARÍA PIZARRO



Mencionada por:

Menciona a:
Dora Hernández Montalbán
Carmen Hernández Montalbán
Eloísa Alba
Araceli S. Franco
Fernando Gómez Márquez
José Luis Checa
Antonio Agudelo
Francisco Javier Vera
Miguel Alarcos Martínez



Bio-bibliografía

MARÍA PIZARRO: Nace en Conquista (Córdoba), España en 1964.  Licenciada en   Arte Dramático en ESAD de Córdoba. Experta Universitaria en Criminología en Universidad de Sevilla.
Ha publicado el libro “Lyrica 75” con  Editorial la Fragua de Metáforas (Córdoba 2011)
Colabora en antologías y revistas digitales, entre otras  “La Oruga azul” y “Grito de Mujer” y “Poemas por Ciudad Juárez”. Así mismo, como actriz y poeta en las Ediciones 8 y 10 de Cosmopoética (Poetas del Mundo en Córdoba)

MARIA DE CONQUISTA: Poesía de María Pizarro





Poemas


LINEAS CORTADAS.

Cuando la noche se despereza
y no puedes dormir,
aquellos que has querido
se convierten en agua.
Los poemas, en sutiles hendiduras
en la herida.
Nada que ver contigo tiene
y te desvelan
con hechos que acontecen
 de otra vida.
Para qué soñar
si la lentitud del día
te lleva a otro domingo,
al que alguien, tú o yo, cualquiera
halle sutil consuelo
en las líneas del poema.



PUBIS-ART

 De la espesura del monte
adolescente
pasó a  la delicia de los labios
 con un martini,
hasta llegar al integral de las Barbies
-ya divorciada-.
Descendiendo el láser
o la cera caliente,
como de un volcán derramada,
por sus ingles brasileñas.
Y así,  sin una cana,
contaste a tus amigas el placer
del sexo oral
sin pelitos en la lengua.
Un día será una mariposa
o un corazón y una flecha
como indiques la dirección
del cristal swarovski

de tu clítoris.



RÉCORD
El 15.10.2011 se concentraron 400 telescopios en una clase de astronomía. Se pretendía cambiar la imagen violenta de Ciudad Juárez. (Se consiguió Record Guiness)

Una constelación de lágrimas
son las noches de Juárez,
porque brillan rojas y azules
 mujeres desaparecidas.
Y cada madre clama a un eclipse:
Muchacha ¿por qué no volviste?
En el cénit de sus ojos ciegos
dibujan sus rostros,
igual que los caballos en las nubes      
del verano,
galopando hacia la vida.
Y puede que te salves, puede…
Y puede que te salves
astro fugaz, cuerpo celeste
o invisible estrella amarilla.
Puede que te salves, puede…


Pero cuando la noche es más negra,
mejor se ven las estrellas
y peor los asesinos.

viernes, 17 de octubre de 2014

ISABEL MÉNDEZ



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Eladio Méndez
Joaquín Gómez
Omar Pimienta
Miguel Martínez López
Ana Castillo
Francisco Javier Carmona
Antonio Salguero
José María del Álamo
María Carvajal
Rubén Losada
Katia Soto
Mercedes Leobalde
Luisa Abad
Miguel Curveira



Bio-bibliografía

Isabel Méndez, Mérida, 1981. Interesada desde temprana edad en la poesía y en las temáticas sociales, inicia su andadura poética a la edad de 15 años al ingresar en la tertulia poética de su ciudad natal Gallos Quiebran Albores; eso la mueve a participar en diversas antologías y publicaciones colectivas tales como "Como mágico perfume", "Almacén de ilusiones", "Bl de sueños rotos", "Itinerario monumental de Mérida", "Campamento dignidad: poemas para la conciencia" y prácticamente en la totalidad de las antologías poéticas de Gallos Quiebran Albores, siendo el más reciente "Como un río sonoro de manzanas", publicado en 2013.
Ha participado en los encuentro poéticos Voces del Extremo , en Moguer, en los años 2013 y 2014.
Prefiere hacer una poesía cotidiana, humana, directa y atenta a los detalles, como bien se puede apreciar en su colección de micropoemas Insomnio, contenida en el cuarto volumen de la colección 3x3, coordinada por Antonio Gómez para Editora Regional de la Diputación de Badajoz.
En los últimos tiempos, además de trabajar en su escritura, llama su atención la fotografía y la poesía visual, campo en el que ha producido varias piezas como Peaje, seleccionada en el IX Premio de poesía visual Ciudad de Badajoz.




Poemas


Suelo contar los huesos que me envuelven

-las yemas de mis dedos
topan con la parte dura
de mi cuerpo
asegurando una y otra vez
mi contorno-

están todos
siempre, están todos

pero hay huecos

ese espacio entre costillas

me hace
un blanco fácil.









Imaginar que Lorca murió en una bañera


         - ahora que entra el invierno-


que sus pestañas le amortajaron mientras dormía
en un charco verde de ranas

que Bernarda salió de casa aquella misma tarde

para llevarle toda la muerte
que cabe en una falda de viuda.

        

     Imaginar que Lorca murió sobre su cama


      (mariposas negras en la garganta)

     así
     tranquilo
     como en un bosque
                  sin disparos.


                 -ahora que entra el invierno-


     Imaginar que Lorca llama al timbre
     Lorca vivo
     en sus bolsillos
     limones y rascacielos.



(Publicado en la Revista Digital Ombligo)



la razón llega tarde al desconsuelo

uno no sabe cuando es el momento de abandonar la pena

por ello , que el daño goza de la ventaja de ser irreversible

un peso desmesurado para la conciencia


ese es el momento en el que hay que sacar la tabla de cortar
el exprimidor los cuchillos

y como quien disfruta de un mojito en una hamaca

prepararse para consumir la vida en estado cítrico.






A la noche solo le pido cloroformo,
amoniaco para mis sueños de muerte
y la nada durante ocho horas.

( publicado en el Número 4 de "Colección de poesia 3x3")



Trineos para aliviar la pena,
para cargar el muerto.


( publicado en el Número 4 de "Colección de poesia 3x3")

jueves, 2 de octubre de 2014

FRANCISCO FORTUNY



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Menciona a:
José Antonio Mesa Toré,
Juan Antonio González Iglesias,      
Juan Miguel González del Pino,
Juan Manuel Villalba.




Bio-bibliografía

Francisco Fortuny (Málaga, 1958), es Doctor Cum Laude en Filología, por una tesis sobre La razón del mito en la poesía modernista, ha impartido cursos en Masters de la Universidad de Málaga sobre Métrica y Poética, y es de profesor de Lengua Castellana y Literatura, y Latín, en
  Ha publicado los siguientes libros de poesía:
  Náutica espiritual, UMA, 1991,
  De la locura metódica, Diputación de Málaga, 1995,
  Cielo rasante: Horación, Pretextos, Valencia, 1992,
  Fata Morgana, Pretextos, Valencia, 1997,
  Y Fuera de Sí (La Lucreciada), Genesian, Sevilla, 2003;
Y la siguientes obras de teatro:
  Fábula de Fanes y Plutón (Auto sacramental de inspiración gnóstica), V premio Enrique Llovet de Teatro, 1991, representada en el Teatro Cervantes,  Coloquio de Perros o el Sueño Cipión (Variación sobre un tema de Cervantes), representada en el Teatro Cervantes de Málaga, Monosabio, Ayto. de Málaga, 1997),
Y El evangelio de lucifer, 2007,
Y, finalmente, la novela Ventura Egea, Arguval, 2004,
  Asimismo ha publicado en prensa más de cien ensayos breves sobre poesía, ciencia y mitos.
  Sus poemas mitológicos y sus ensayos sobre mitos han sido traducidos al griego.
  También es traductor de poesía catalana.




Poemas


A LA POESÍA, VII.

  Miro este mundo de realismo y prosa
Y comprendo el porqué de sus defectos:
Que todo el mundo es nada.
Los cosmólogos dicen que es producto
De una ruptura de la simetría
Perfecta del Origen
Que dio lugar ¾y tiempo¾ a dos contrarias
Energías gemelas
Que, sumadas, se anulan
Resultando el total igual a cero.
  No somos nadie porque todo es nada.
  Y sin embargo, a veces, la mirada
En este mundo de realismo y prosa
Descubre la belleza, la poesía,
Y la vida es divina y es hermosa,
Porque está enamorada
La mirada, y es iris (color, verso
¾es música armonía¾)
La prosa antes real (antes ruidosa
Y gris) del Universo.
  Y es porque tú eres Diosa
Incluso aunque no existas. Vida mía.






Quand vous serez bien vielle…
Ronsard

  Cuando seas muy vieja  y tu carne esté frígida
Pero ardiendo en tus sueños,  y tus músculos tersos
No lo estén, te dirás  con disciplina rígida:
Dónde estará el Fortuny  que me hizo estos versos.

   Esquivada esa flecha  tan poética y mágica
Que te envió Cupido,  resueltos tus problemas
Al final, te dirás,  arrepentida y trágica:
Donde estará el Fortuny  que me hacía poemas.

  Y cuando al fin un día  te halles sola en tu casa
Vacía, pues se fueron  tus padres y tus hijos
Cada cual por su lado,  te dirás: qué me pasa:
Me acuerdo del Fortuny  con sus versos prolijos.

  Pero yo ya habré muerto  o vieja y achacosa
A la fuerza mi vida  será una vida santa.
Qué otra cosa podría  suceder, qué otra cosa,
A ese viejo cansado  si ni se le levanta.

  Y llevando a la fuerza,  si Dios no lo remedia,
Una vida de santos,  una vida de santos,
Te dirás, lamentando  tu divina tragedia:
Dónde andará el Fortuny  que me cantó sus cantos.

  Tu vida está ocupada,  lo sé, por muchas cosas
Mucho más importantes  que yo, mujer sufrida.
Pero aún tienes tiempo:  disfruta de las rosas,
Disfruta de las rosas  que te ofrece la vida.





ÉGLOGA DE NEMODEMO A VULGUICIO

  Os oía sentado en mi pupitre
Del colegio a través de la bíomega-
Fonía ideologista y el estrépito
Del vicario en el aula, aquel belitre
Que servía, con faldas, de estratega
Al dictador decrépito
                                    (gran Buitre),
En cuanto a educación -que no tenía.
  Cantábamos a coro y a porfía
Desde la antigua Tabla
A los floridos himnos a María
Y a Isabel y Fernando.
  Pero ya nadie habla
De aquellos entusiasmos torpes, feos,
Con que todos, hablando,
Y con las manos, con la voz en grito,
Alzadas, defendíaïs sin pausa
Las limpiezas políticas y aseos
De la bendita y glorïosa Causa
Del Caüdillo, echando a los arreos
Retóricos manidos muchas manos
Y mucho sanbenito.
  Érais todos franquistas y cristianos.
  Hoy todos sois demócratas y ateos.
  Por lo que os felicito.
   Pero yo, que en aquel sórdido entonces
Criticaba al Caudillo (igual que al Duce
Y al Führer,) era como el pobre tonto
De aquel pueblo de gonces
Del Imperio chirriantes, y de buche
Inflado y pronto, y por muy poco, pronto
A ofenderse iracundo ante el escándalo
Que eran mis disparates
                                        y dislates
Y mis palabras de inocente vándalo,
Sólo propias de rojos y de orates.
  En fin, pasó aquel tiempo de fascismo;
Vino la Transición. Y el tipo mismo,
Uno de aquellos, que antes me llamaba
Necio bárbaro loco e inconsciente,
Con lengua que en escándalo se traba
Todavía me lo dice.
   Pero al día presente
No es por el mal –o el bien- que un día les hice:
Es que él, inquisidor, me cree creyente
Y no creo en su falsa democracia.
  La cosa tiene gracia.
(Ay mísero de mi, ay infelice.)

lunes, 1 de septiembre de 2014

DIANA RODRIGO RUIZ



Mencionada por:

Menciona a:
Hipólito García (Bolo)
Blas Muñoz Pizarro
Eugenio Arce
María del Carmen Matute
Presentación Pérez
Rafael Sarmentero
Elisabeth Porrero
Ramón G. del Pomar
Antonio Gamoneda
Juana Pinés Maeso
Elisa Cebrián Salé
Davinia Pazos
Miriam Ruiz Polo
Manuel Juliá
José Corredor-Matheos
Nicolás del Hierro
Miguel Galanes
José María González Ortega



Bio-bibliografía

Diana Rodrigo Ruiz (Ciudad Real, 1978) es licenciada en ADE por la UCLM y diplomada en Gestión del Mercado Cultural y del Ocio y en Animación Lectora por la UNED. Ha sido traducida al braille, inglés y francés e incluida en las antologías “Antología el nacimiento de Cernuda”, “Antología Rota”, “Inmaduros 26”, “Poesía Española. De la Generación del 68 a la del 2000”, “Antología Homenaje Generación del 27”, “Diez Años, diez sonetos”, “La palabra desnuda”, ”Gotas de esperanza”, “La palabra herida”. Entre los premios obtenidos destacan “Premio Poesía Joven Miguel Hernández”, “Memorial Bruno Alzola”, “Premio Narrativa y Poesía Joven Ciudad de Tomelloso”, “Premio Poesía Ángaro”. Dirige el Club de Lectura de la Biblioteca de Miguelturra y colabora en prensa, televisión y radio, donde desarrolló el espacio radiofónico y literario “Página (h)Onda”. Ha publicado “Laurel” (Amargord Ediciones, 2014), “Parque de Sombras” (Accésit Premio Ángaro, 2010), “Origen” (Premio Carta Puebla, 2006) y el libro-cd “La Voz de los Jóvenes” (GLG, 2002).





Poética


V


A veces, cuando las palabras no me alcanzan,
un murmullo extraño me detiene en las calles:

Poesía desde la inmensidad de todo.

Entonces me sumerjo en su búsqueda,
ansiosa de su voz, de la caricia tibia
                                                         de la palabra…
Desde la belleza al silencio,
desde el sentimiento
hasta la metáfora enredada en la bruma.

A veces, cuando todo es desconocido,
y la vida parece desnuda,
se pueblan los segundos de plenitud
y todo es claro…
todo es perfecto, en sutil armonía
con los pensamientos.

De Origen (Premio Carta Puebla, 2006)




Poemas


CINCO DE MAYO


Cinco de mayo
y yo te escribo un poema.
Trato de escuchar en silencio
como sería tu voz...
ya no la recuerdo.
Son tantos los días y los meses,
que he permanecido alejada de tu lado.

Tantos, que quiero recordar tu rostro...
pero te desdibujas lentamente.
Quiero sentir tu aroma,
a jazmines del parque de al lado,
pero se desvanece entre mis dedos.
¡Ah, qué lástima... es ya tan difuso ese amor!   

Hoy hace un año y ha pasado el amor
y también el tiempo,
y nosotros hemos cambiado tanto
que nos hemos perdido para siempre en el recuerdo,
en la triste serenata
que acompañaba a tu mirada tierna.
Y hoy cinco de mayo te recuerdo
para morir de madrugada como tu beso.

De La Voz de los Jóvenes (GLG, 2002)




I

Está todo tan triste para ser primavera.
La amistad era un río de alegría en mi casa,
y ahora las arañas tejen con luz y gasa
guirnaldas melancólicas junto a la enredadera.

Como ecos profundos y bajo la escalera
crepitan los recuerdos. El tiempo gira y pasa,
y el huracán de risas que inundaba mi casa
es un hondo silencio brillando en la vidriera.

Derramamos la copa con excelente vino,
de la mano bailamos aquella melodía
y en entrañable círculo hablamos del destino.

Y ahora, que los árboles en sutil armonía
tararean al viento su son de desatino,
la soledad me augura su amarga compañía.

De Parque de Sombras (Accésit Premio Ángaro, 2010)



LÍRICA LUZ…

Lírica luz desnuda tus ojos.
Bucólica y sicalíptica en la noche del sábado tu voz.
Erótica línea delgada tus manos engarzadas a mi espalda.
Quiméricos esos instantes que ahora retomo en esta caligrafía:
signos silenciosos de las emociones
y malévolas letras que se lanzan hambrientas sobre nuestros espíritus.

No sé si este ímpetu del alma mía me arrancará las hieles
hendiendo en mi carne —como castigo—
el coraje de esta pasión desenfrenada,
no sé si la ternura que me doblega
será después zarpa de fiera o espina de zarza,
no sé si tanta alegría inconfesable
se tornará —cual fruto recogido— fresa tras la flor…
pero nada de eso me turba,
no me inquieta el ánimo:

Solo abro los brazos hacia ti…
                                                tú,
                                                     mi refugio bienhallado.

De Laurel (Amargord Ediciones, 2014)